17 diciembre, 2009

La nuca del presente

Me reinvento cada día o varias veces al día. Si ahora no me gusto, cambio. Si ahora no me gustas, cambio. Si ahora no me gusta el mundo, apago la televisión. Si ahora no me gusta mi mundo, cierro los ojos. Y así.

¿Te imaginas que no hubiese cambiado desde aquellos días? ¿Te imaginas que pensara igual, que me comportara igual, que tuviera los mismos libros, que cantara las mismas canciones?¿Te imaginas que no me supiera ni un solo nombre de pintor más?¿Te imaginas que hubiese besado a la misma cantidad de hombres? ¿Te imaginas que hubiese pensando, hasta hoy, que estaba bien como estaba? ¿Te imaginas que hubiese dejado de soñar cosas, que nunca hubiese probado el vino o la marihuana? ¿Te imaginas que no supiera a qué sabe el sexo, la nuca o el pecho de otra persona? ¿Te imaginas que hablara igual, que criticara las mismas estupideces y me riera de lo mismo que hace rato debió dejar de darme risa? ¿Te imaginas que no tuviera a nadie a quien confersarle lo más oscuro de mi misma? Peor aún ¿Te imaginas que no tuviese un lado oscuro, que fuera tal y como me ven, que no hubiese cometido fallos graves y no tuviera una letanía de indecencias inconfesables? ¿Te imaginas que no hubiese dicho "salud" en cada logro, que no hubiese gritado de emoción, que no hubiese llorado de dolor? ¿Te imaginas que nadie nunca me hubiese dicho un secreto? ¿Te imaginas que no tuviera un secreto?

¿Te imaginas que siguiera siendo lo mismo que conociste hace más de 10 años, que amas hace más de 8?¿Te imaginas que me hubiese divorciado de la vida desde ese entonces y siguiera siendo una mentira en chemisse azul que corre por el patio del colegio? A esa edad todos somos una mentira mal dicha, a esta, deberíamos ser el total descaro, el polvo en el ascensor, el erupto en la mesa, la literatura intensa, la trova cubana, las conversaciones inteligentes, el cigarrillo, el café negro, el despilfarro y la memoria selectiva. Que ya vendran los tiempos - como el de mis padres o los tuyos - de ser una verdad a medias, del polvo en la cama, el mantel en la mesa, el periódico del domingo, la balada a volumen bajo, las conversaciones necesarias, las buenas costumbres, el té, el ahorro y la amnesia conveniente.

Si pudiera caminar hasta el kiosko de la esquina y pedirle al muchacho de los ojos verdes los 8 años de sucesos que debieramos tener a la par, lo haría: ¿Me das, por favor, tres meses de llanto, dos despedidas, cuatro meses de distancia y ausencia, dos muertes, dos funerales, doce meses de lluvia, tres graduaciones, cinco nacimientos, tres gripes, cuatro traiciones, ciento cincuenta besos que no debieron ser dados, quinientos que sí, mil sexos conclusos y satisfactorios, seis malas camas para burlarse, venticinco borracheras, treinta regaños, una bolsa de curiosidades sobre el mundo, doscientas fotos, mil conocidos cuyas vidas importen poco o nada, ciento veinte libros, ochenta cuentos urgentes? ¿Me da, por favor, la vida? Una que se pueda comer, crujiente, antes de que se venza. Que ensucie la camisa, que se pegue con saliva a los dedos, que caiga rodando entre los senos y se quede reposando en el ombligo.

Quiero, sobre todo, borrarte la imagen de la boca del pasado echándole el aliento a la nuca del presente ¡Qué miedo! Y que me cuentes, hasta ahora , cuánta gente ha pasado por tu vida, cuántos kilómetros caminaste en compañía, si has sentido miedo a morir, cuántas veces dijiste "es el mejor día de mi vida", o el peor, cuántas veces te enamoraste, cuántos minutos necesitas para ser feliz, qué viene detrás de tus puntos suspensivos, de qué color es tu silencio, de dónde te vienen los suspiros, si has tomado agua de lluvia, qué es eso que nunca me dirás, qué diferencia hay entre hoy y ayer, cuál es el mejor piropo que te podrían decir y si la vida trae instrucciones.

Quiero que quieras cobrar, desde hoy, todo lo que se te debe

14 diciembre, 2009

El pie de limón sabe a besos...

Hacíamos el amor en aviones de papel. Parece mentira, pero es posible meter dos cuerpos desnudos en ambas caras de una hoja carta, sólo hace falta una cena en un lugar público, lápiz rojo, lápiz negro y una mesa que separe dos cuerpos que no debieran juntarse nunca. Propuesta indecente / Girar el papel / Respuesta indecente / Girar el papel / Completar la frase / Girar el papel / Hacer un anagrama / Girar el papel / Contestar sólo con flechas / Girar el papel / Hacer un acróstico / Girar el papel....

Hacíamos el amor en un manuscrito llenito de convenciones que sólo son posibles en las parejas de amantes que el atropello de la sangre ha dado por sentadas. Posteriormente, lo doblábamos en las cinco partes necesarias para que volara, por lo menos, ese 1.15 mts de aire que nos separaba. Que separaba la amenaza de mi diluvio de la tranquilidad de ese desierto tuyo en el que, acostumbrados o no, felices o no, satisfechos o no, se sigue teniendo siempre un poquito de sed.

Bastaba el enfrentamiento natural de ambos platos en un restaurant, un par de roces por debajo de la mesa, un mesonero impertinente (y enamorado de mi) que nos llenara la copa de vino cada 10 minutos, un movimiento estratégico y muy bien pensando para enseñarte el escote y la amenza lantente de que algún conocido pudiera estar mirándonos; para sacar la estrategia intelectual de toquetearnos las tintas desde el "mi amor" hasta la maldición. Bastaban tus ojos.

Bastaba que me miraras y que te pusieras a escribir esas cosas que sabes decirme. Que, sintácticamente analizadas y descompuestas, no son más que simple lenguaje oral de bastante menos categoría que el mío. Pero que a mí me sabe a beso de mariposa, a amanecer del día de la creación, a baño tibio con espuma, a café recién hecho, a pan cocido en horno de leña, a abrigo de lana, a dulce, a labios húmedos y sobre todo a limón. El sexo sabe a limón.

Después, en la caminata solitaria de regreso, aprovechaba los parabrisas sucios para seguir escribiendo cosas con los dedos. Se me venían a la mente canciones cursis donde no hay "together" sin su respectivo "forever", donde no hay ni DO, ni RE, ni FA, SI no estás tú, MI SOL. Más tarde, al llegar a casa, prendía la radio en busca de una cuña publicitaria con tu voz ronquita para comprar lo que fuera que estuvieses vendiendo, aunque ni trabajes en radio, ni negocies mas que besos ocultos tras el cielo de una puerta de baño. Por último, antes de dormir, me paraba frente al espejo y me escudriñaba los cachetes para ver si tenía pegada algunas de tus pestañas, ponérmela en el medio de los senos y creerme mío un deseo tuyo.

Contigo, en esos 20 o 30 minutos, me tragaba al mundo con el postre, miraba a la parejita de al lado con toda la arrogancia que me daba tu escribir acelerado, sentía que le ganaba segundos a la muerte, aprendía que la ropa se puede comer con pan, que los besos se pueden beber con vino, que la sangre se puede coagular de tanto usarla y que la cama mide 8.5 por 11 pulgadas. Contigo, en esos 20 o 30 minutos, me creía inmortal y dejaba propina.

13 diciembre, 2009

Historias mínimas (15)

- ¿Sabías que, según Descartes, el alma está en la glándula pineal?
- ¿Tú de verdad crees que el alma está en la cabeza?
- Es la explicación más lógica ¿no?
- Cariño, si todavía piensas eso, creo que te han hecho el amor poco... y mal

...pónme

la mano

07 diciembre, 2009

Victoria

Me llamo Victoria. Siempre olvido cuánto mido y finjo que olvido cuánto peso. Tengo 21 años, la edad de la decepción y soy una mezcla muy extraña de razas color/calor/Caribe. Tengo un "algo" o "dos algos" que me han hecho acreedora de, más o menos serios, cuatro novios y medio. Debería usar lentes pero siempre los pierdo. Me gusta el papel cuadriculado, los nombres de las ciudades de Francia, el queso, los árboles, la pintura de Kandinsky y de Magritte , los gatos blancos, el color amarillo, los rompecabezas de más de 1000 piezas, correr, arrancar la grama, sentarme en el suelo de las librerías, las estrellas, las películas europeas, Audrey Tautou, el agua, tener tiempo, Buenos Aires, Estocolmo, el vino, los besos, los zapatos de tacón, reirme hasta que me duela la barriga, el frío, los paraguas, la poesía de Buson, el jazz, las conversaciones con respuestas picantes y rápidas, las fresas, el viento, las utopías.

Detesto las anecdotas de colegio, las espinillas en la frente, las pasas, la danza árabe, las corales, las mentiras que se repiten hasta que terminas pensando que son verdad, las personas que hacen la segunda pregunta antes de que respondas la primera, las flores de plástico, los gemidos de pornografía, las primeras comuniones, la violencia domestica, las canciones que no se pueden tararear, la navidad, los eucaliptos y aceptar lo que me dicen sin cuestionar.

Cuando despierto huelo a menta, a pimienta negra, a suspiro, a penas pasajeras que pueden ser consoladas, a llovizna, a música, a nostalgia. Entrada la tarde ya huelo a perejil, a libro viejo, a libro nuevo, a tinta, a fresa , a trébol. Y por las noches, una vez comenzado el acto… de oler, claro, el aroma es a piel bien satisfecha, bien acariciada y bien lamida, a hierbabuena, a muérdago, a ese beso que soñaste y que nunca te atreviste a dar, a pasiones esperando, a competencia asimétrica, a marcas en la espalda y sobre todo a limón.

"...tú siempre hueles a Victoria", me susurró pegadito al cuello.

05 diciembre, 2009

Historias mínimas (14)

A las 23:58 corrió escaleras abajo.
20 segundos le tomó darse cuenta de que faltaba algo por hacer,
20 más devolverse y otros 20 sacarle las pilas al reloj.
11:59

Entonces, huyó lejos
y amanecerá aún bella e intacto su vestido,
y se creerá bendecida,
y visitará el mundo sin pensar en ratones ni calabazas,
al siguiente del único día sin medianoche.

Sueños

Hace dos días soñé que era posible pasarte objetos por el desagüe de la ducha. También, que cada vez que abría la nevera o la lavadora, podía ver lo que tenías en las tuyas y viceversa. Así, para no olvidarnos, nos habíamos propuesto vivir en plan "Ahí te mando el libro de la Woolf ¿Me prestas una película?" o dejarnos notas tipo "estas aceitunas tienen 15 años aquí, qué asco" o "este sweter pica, pero es de buena suerte".

Anoche, por su parte, me dió por soñar que haciamos el amor en un lugar que, despierta, no conozco. Paredes blancas, parabanes de madera pulida, cama king-size, gente en la sala, televisor encendido: sexo oral y as see on tv, gemidos acelerados y un documental del ciclo del agua, mordiscos en los pezones y un concurso de hombres que halan camiones con los dientes, masturbaciones mutuas y "hágalo usted misma", gemidos rabiosos y las olimpiadas de invierno. Un "estás cambiando el canal con las nalgas", al oído. Orgasmos de almohada mordida. Negro.

Los sueños nos mienten, lo mismo que las calles, el destino, Dios y las promesas. Que te lo digo yo, que he soñado que llorar mucho es una forma de llegar al mar y escapar. Que he soñado que me tatuo un tulipán en la última piel de la memoria, tan pero tan profundo, que la tinta no se ve. Que he soñado que la boca me sabe a limón recién exprimido. Que he soñado que me atrevo a olerle el pecho al tipo de la barba rara. Que he soñado que, uno de cada mil amaneceres, me extrañas. Que soñado que, para las distacias, se inventaron los abrazos de música, los de agua, los de sol y los de mariposas. Que he soñado que camino por una calle muy estrecha. Que he soñado que- con tiza- te pinto flores en los puños. Que he soñado que escribo derecho en el anverso de una hoja en blanco. Que soñado que, de mi ombligo, salen rayos ultravioleta.

Que te lo digo yo que, hoy, me he soñado en tacones rojos

30 noviembre, 2009

Hablar de ciencias...

Me he decidido hablarte de todo lo que desconozco, a contar mal el cuento y que -por convenio- tú te lo creas. Me he decidido...

Me he decidido a enseñarte Matemáticas, a sumar con los dedos (índice y medio) la propiedad conmutativa entre los paréntesis de mis piernas: Igual adentro que afuera, igual afuera que adentro. Me he decidido.

Me he decidido a enseñarte Lógica. Si p entonces q, q, por lo tanto p. Que cuando te veo, quiero y si hoy quiero es porque te he visto. De reojo, te he visto... y me he decidido.

Me he decidido a enseñarte Climatología. Que te lluevan las ganas de hacerme viento en la nuca y derretir tus dedos de hielo contra el verano de mi espalda caliente. Alguna primavera debe quedarnos, mi amor, o algún otoño. Me he decidido.

Me he decidido a hablarte de Biología. De tu fenotipo perfecto, de tu composición sanguinea, de las interacciones genéticas. Hipófisis, gónadas y sudor, en consecuencia. XX - XY. Me he decidido.

Me he decidido a hablarte de Anatomía, de tu pelvis contra mi coxis, tus papilas contra mi abdomen, de tus nervios contra mi estómago, de la fuerza repelente en el imán de mis rodillas y del aparato reproductor en general. Me he decidido.

Me he decidido a hablarte de Física, de este error en caída libre, de cómo se funde o se sublima la materia, de la aceleración de los cuerpos y de la fricción, sobre todo. Mi choque veloz contra tu cuerpo de masa mayor. Que los trenes viajan más lentos que de costumbre y el tiempo pasa monstruosamente rápido. Me he decidido

Me he decidido hablarte de Astronomía, decirte que te quedes, que todavía nos falta ver un par de estrellas fugaces, que lo que fuimos ayer se nos cayó por un agujero negro, que la luna pudiese -¿por qué no?- ser de queso, que tus ojos son un planeta y tu colchón una galaxia. Que Orión se apriete el cinturón si nos amamos. Me he decidido.

Me he decidido hablarte de Geología, del quiebre de mi pangea, de que te lloré un tsunami, de que me volví un volcán de insultos el día que no llamaste y del terremoto que me hiciste adentro... cuando te fuiste. Me he decidido.

Me he decidido a hablarte de Química, mi alquimista de cuarta categoría. De lo heterogéneo de esta mezcla, de lo insoluble de mi amor en tus patrañas, de la combustión de mis senos cuando los tocan tus ojos. Que oxígeno es O, vale 8 y es el gas incoloro, inodoro e insípido que me meterías en los pulmones si se te antoja regresar.

Me he decidido a hablarte de economía. Pedirte que me dejes consumir a mí lo que le ofertas a otras, en justo intercambio (si así lo deseas), con plusvalía (si es necesario) y ahorrándonos las explicaciones, mi amor, que no nos lucen. Distribuirte mil besos a lo largo de la espalda y cobrarte esta deuda de caricias en los labios. Me he decidido.

Me he decidido hablarte de geografía. Que en la cama y en penumbras, un mapamundi de sombras tiene lugar en tu pecho. Que tengo relieves donde tu tienes llanuras y una línea fronteriza entre el amor y las ganas. Que el lunar junto al mi ombligo señala tu capital y abajo, justo abajo, hay zonas por reclamar. Yo tu continente, tú mi mar. Me he decido.

Me he decidido a hablarte de Derecho, de las veces que me puse una venda en los ojos y pesaba en mi balanza más lo malo que lo bueno. Me sentenciaste, cariño - y no me quejo- que lo que fue jurisprudencia se hace ley y algún día se revierte la justicia. ¡Dura lex, sed lex!. Me he decidido.

Me he decidido a hablarte de historia. De Juana la Loca y Felipe, de Marco Antonio y Cleopatra, de Enrique VIII y Ana Bolena, de John Kennedy y Jacqueline, de Bolívar y Manuelita. De ti, de mi y de todo lo que hubiesemos podido ser ¿Quién lo diría?. Me he decidido.

Me he decidido a hablarte de Psicología, de mis recuerdos, de tus manías, de cada tic nervioso que me aprendí a fuerza de verte y de todas las veces que -Gestalticamente- completé tu ausencia. Me he decidido.

Me he decidido a hablarte de didáctica. Preguntarte cómo es que encajan las piezas. Que me expliques qué fue lo hice tan mal, que me tomes con fuerza la mano derecha y me enseñes a hacerlo mejor que ayer. Me he decidido.

Me he decidido a hablarte de Teología. Del estigma que -en el cuello- me dejaron tus dientes, de los orgasmos y de Dios, que viene a ser lo mismo, si a ver vamos. Me he decidido.

Me he decidido hablarte de todas las ciencias que aún no he estudiado. De la transgresión de mi ética, la exaltación de la estética, el abuso de la erótica y la realización de todas mis filosofías.

¡Qué lástima que hoy me mires con tanta ciencia ficción!

26 noviembre, 2009

Historias mínimas (13)

...los pezones se me volvieron
puntos suspensivos en Braille
y tus ojos, ciegos de tacto,
desearon más que nunca aprender a leer

Historias mínimas (12)

... entonces, fueron abiertos los ojos de ambos
y conocieron que estaban desnudos.
Y entendieron que el Edén que los
había rodeado había sido una ilusión.
Y supieron que Dios no existía.

Y comprendieron que estaban terriblemente solos


14 noviembre, 2009

Encuentros

¿Dónde te gustaría encontrarte conmigo? ¿Caracas o Baires? Lo mejor sería encontrarse allá, pero casualmente. Y ser dos en una cuidad que tú no conoces pero que, te aseguro, es muy linda para encontrarse.

Yo llevaría Converse amarillos, un jean en la proporción justa entre cómodo y sexy, franelilla blanca y una pashmina B/N. Zarcillos grandes y lentes de sol. ¿Y tú qué? Con la ropa que siempre usas. Tiene que ser natural la escena, no sirve que tú tengas rulos y yo sea rubia de 1.80mts.

¿Entonces? ¿Nos cruzamos y nos saludamos? Sí, pero más del tipo: salí a botar la basura semi-desnuda y tú entraste, con un abrigo enorme, al apartamento que alquilaste junto al mío. O mejor: venimos en direcciones contrarias, tú tratas de ubicarte con un mapa en la mano y, de pronto, chocamos. La personas con mapas me resultan tentadoras, me atrae esa indefensión que muestras cuando te desorientas y me permites decidir - con un "es por acá"- si tu destino es tu destino o la mismísima boca del infierno.

Lo admito, es muy sexy cuando te agachas y pones recta la espalda mientras la cámara te cuelga. Desde acá y eso que estoy lejos, siento que la correa te va a dejar una marca en el cuello. El saber que ese peso te maltrata, salda en mi una cuota de perversión. Estás fumando demasiado, sostienes el cigarrillo con la mano que usas para apretar el obturador. Te mueves buscando la luz al mismo tiempo que vomitas ese humo tan dañino y sanador. Se tensan tus músculos, se endurecen tus muslos.

No sé cómo te llamarás, pero tendrás acento extranjero. Tendrás un par de cicatrices incoherentes que sólo tú podrás explicar. Escucharás Jazz. Vivirás triste, porque para eso naciste, para que te queden bien los colores oscuros. Hablaras francés, te gustará el color rojo sangre, pero no cometerás la vulgaridad de besar a una mujer que se pinte así los labios. Serás elocuente, malicioso, impactante y sobre todas las cosas muy irresistible. Prometerás todo lo que jamás cumplirás. Usarás a la gente de manera sutil, robándoles su tiempo, sea cual sea el modo. Robarás segundos, luego minutos, después serán semanas, meses, años.

Volverás, siempre volverás, en palabras, en fotos. Nunca volveremos a follar. En donde quieras que estés, me buscaras a mí. Y cuando me encuentres, fingiremos no conocernos. Yo, volveré a imaginarte. Y tú, volverás a fumar.

Soy las ganas (salvajes) de morderte los hombros

08 noviembre, 2009

Historias mínimas (11)

Un asterisco* en la palma de tu mano,
y la acotación, de tu puño y letra, entre mis piernas

¿Dónde si no?

01 noviembre, 2009

Historias mínimas (10)

Lo sabe, hace como que no, pero sí. Cuando lo saludo, mido el espacio entre la mejilla y los labios para no pasarme de la raya. Se trata de una concentración digna de la más alta calaña de Tai chi o la más pura contención pecaminosa.

En el nombre del padre,
del hijo
y del...
y de el...
y de él...
y de él, que está como quiere

22 octubre, 2009

Abecedario

Aprovéchame ahora. Arráncame el atuendo atrevido y arrástrame al arrabal de tu boca, bésame a lo bruto y babea por el banquete corporal que te convido. Te cuento que en mi cama cabes tú con tus canciones, tu cobija, tu conciencia carcomida por la culpa y tus caprichos para ser complacidos con mi cuerpo.

Debo decir que me desquicia desearte en desafiante desnudez. Debería dormir drogada para evitar esa excitación de efecto efervescente que me enajena de mis escrúpulos y mi esmerada educación extranjera. Me fatiga que se me fermenten las ganas de gemir con la garganta, de que husmees mis humedades y me hables como a una hembra. Me inquieta la incertidumbre de este idilio, insurrecto e insomne, jodido por kilómetros y kilómetros de lacerante lascivia, labios lamentándose y una lengua que llora tus latitudes lejanas.

Muérdeme mandarinas en medio de los muslos, mezcladas con la manía malsana de manosearme de la nuca a las nalgas. Negociemos tus orgarmos. Propicia mi proximidad a tus partes prudentes mientras te pongo de postre mis pezones.

Quiero que quieras quitarme la ropa rompiendo reglas retrógradas, que te sonrojes de saberme sola, que no soportes la tentación de tocarme, de tenerme toda, de tomarme en tres tazas mientras tratas de terminar el trabajo a tiempo. Usted, que usa mi universo de urinario, déjeme vengarme con violencia de su victoria sobre mi vulva vasalla. Esa verdad validada por el vino y el whisky caro. Imágenes XXX, yuxtapuestas, en las que yazgo yerta bajo tu yugo, como una zorra.

16 octubre, 2009

Historias mínimas (9)

Acumuló tantas frustraciones que
los anillos en sus manos
(repentinamente)
dejaban de ser redondos

la rabia, supongo

03 octubre, 2009

Historias mínimas (8)

Nunca fue buena redactando los principios,
tampoco los desenlaces.
Por lo que ha llegado a la conclusión de que
su muerte pasará a la historia como:

"La muerte de la mujer NUDO
que un día soñó (ser) EL FINAL FELIZ"

Hoy, cuando me saludaste,
me di cuenta de que el sostén que llevaba puesto no lo conoces
y me dio nostalgia.

Ahora sé que es por eso que no sé abrochármelo bien.

Historias mínimas (7)

Ese día quizo llegar temprano.

Cuando los descubrió, desnudos y entrelazados,
pensó que había llegado muy temprano.
Lo miró, estaba hermoso como siempre
e intentó reconocerla a ella, pero no pudo.

Hasta entonces se dió cuenta de que había llegado
demasiado tarde

Historias mínimas (6)

Ella no es muy distinta a un peluche.

Mirando hacia él, aunque no haya nada más triste que estar allí,
de adorno.
A veces la acaricia mientras piensa o habla de cosas sin importancia.
Acabará tirada en una caja, pero antes, pide que la abrace.
(como si le tuviera cariño y ganas)


La madre que la cosió

27 septiembre, 2009

Te quise con el vientre y con las manos...

...y NO volveré a quererte así (casi nunca)

Llaves

Hay una puerta que abre. En la letanía infinita de calles del mundo, juro por mi ombligo, que hay una puerta que abre. Delante de ella, tengo parado un miedo honesto de que la esperanza no sirva para una mierda.

Pero detrás,
adentro,
muy adentro,
espera un abrazo que dura -mínimo- una canción, las piezas que le faltan a los rompecabezas y los minutos que perdimos dando tumbos entre suelo y duelos, una pestaña nigérrima para un deseo de pulgares y un bolígrafo para dibujar -en la palma de la mano- todos los planes que les guardo.

Detrás,
adentro,
muy adentro,
conviven los "hasta pronto", "mucha suerte" y "buen viaje" con el egoista deseo permanente de que vayan conmigo a cualquier otra parte.

Detras,
adentro,
muy adentro,
está el sonido de tus pasos por encima del bien y del mal, los Tomo I y II de esa historia tuya que pone la piel de gallina, el resto de tu paz y de tu música, otro año/ más años/ todos los años para tu amor de agosto y la explicación - por fin - de esas miradas sostenidas que uno finge no entender... pero asiente.

Detrás,
adentro,
muy adentro,
están todos mis "te lo dije", está lo que "DEBES" para que "PUEDAS" ser libre en serio, feliz en serio, está la sonrisa de verdad que -a lo mejor- no es tan bonita como esa que llevas y que yo AMO (pero no creo), una guerra falsa para que reportes sin que te lastimen y una trinchera inquebrantable para descansar de la real.

Detrás,
adentro,
muy adentro,
hay flores que hablan y tienen manías alérgicas, un árbol verdecito que refleja -sin querer -el monstruo con garras que no te deja dormir cuando estás afuera, una limonada recien exprimida, un aplauso encerrado en una cajita y el reposo a tus ojos -hijos de puta- extranjeros del mundo.

Detrás,
adentro,
muy adentro,
debe haber una maleta de sueños míos, el brillo de mis ojos y dos cafés servidos para hacer las pases con Dios, de seguro hay una sonrisa para los días en los que no espero nada, plastilina, crayolas, un lapiz de grafito y papel en blanco, de seguro hay vino y un abrigo, de seguro hay tango y estoy yo. Prométanme que, ahí dentro, estoy yo.

En algún lugar - estoy segura - hay una puerta que abre.

Daguerrotípica

Esa foto cuenta cosas, dice, habla. Esa foto le recuerda a la que fue en aquel momento, a la que quiso ser y, un poco, a la que es ahora. Viéndola en la biblioteca se acuerda de un hombre con el que fue capáz de quemar el mundo, y de aquella noche. Mirándola nota, con cierto horror, que los sueños se transpapelaron y que no sabía usar el flash.

En lo que lleva de vida ha sido niña, mujer, pez globo, zapato de tap, un travesti, una puta, la amante joven de un empresario Alemán, una rana, el Chapulín Colorado, una olla Rena Ware, una pulga, la edición de lujo del Don Quijote de La Mancha, esposa, la princesa de una comparsa de un carnaval de pueblo, cucharita de plástico, un chicle en un zapato, una carátula de LP abandonada bajo un puente, un rollito de tirro, un betamax, un charco, un botón y un suspiro.

Pretérito Perfecto: Ha sido. Y todas las metáforas del mundo

Esa foto merece pasar a la historia como la de Eisenstaedt. Es ella sonriendo sobre un pecho ajeno pero sintiéndose terriblemente mal. Ahora lo sabe: sonreía porque él jugaba a hacerle cosquillas, pero tenía ganas de vomitar. Esa mañana de sábado quería vomitar la tristeza, vomitar el dolor que dos días antes había intentado expulsar llorando. Sabido es que perdió la fe antes que la virginidad.

Esa foto le recuerda las cosas que más le duelen: el pasado, la inocencia perdida, los besos negados, las páginas en blanco, poder tocarle piano sólo a ella, la taquicardia, las quejas, el miedo, lo que se perdió por crecer de golpe y lo que tuvo que ver por no haberse tapado los ojos. Esa foto le recuerda que le teme a las mariposas (las del estómago, sobre todo), al gesto amable de los extraños, a la torpeza de caerse en la ducha, al aleteo de las aves, a la soledad, a la oscuridad y a las promesas.

Esa foto le recuerda cuánto se extraña y todo lo que tiene que hacer para volverse a ver. Para encontrarse un día en una calle, caminando. Para rozarse con la barba de fulano y que fulano le cante en el ombligo. Para que le escriban en el pecho todas las caricias con todas las tildes del mundo. Para vivir un par de años pasándole la lengua a los extremos de la vida, con ella misma y con él (si se puede)

Esa foto le recuerda al mañana, todo lo que tiene que hacer para volverse a abrazar. Para manejar una Vespa amarilla, en tacones, con una corneta Ford T y un tulipan. Para tener 2 hijos paridos, adoptados, inseminados, alquilados, comprados ¿Qué más da?. Para que aprendan a cantar en francés. Para enseñarlos a rezar un par de cosas de diferentes religiones, para darles un beso de buenas noches y la seguridad de que no les heredó sus miedo. Para darles un papá que los pasee en "baby carrier", una mamá, un jardín y un perro, para dejar de ser impuntual sólo por llevarlos al colegio y también - uno que otro domingo- a que un par de mujeres magníficas (que huelen a amor y a sábanas revueltas) les enseñen que la vida se mueven en cualquier dirección. Esa foto le recuerda que quiere el peso al otro lado de la cama y hacerle un gesto al hombre que ama para que apague la luz.

Esa foto ha de repetirse algún día. Misma sonrisa pero sin ganas de vomitar. Después de todo habrán más sábados por la mañana...y los sueños no han cambiado tanto.

3 minutos 1/2

Tres minutos y medio duraría un beso nuestro. Sólo tres minutos y medio. Tres minutos y medio es mucho tiempo. Y poco tiempo. Mucho tiempo comparado con los latidos del corazón (Sería un beso de 270 latidos a ritmo normal). Poco tiempo comparado con la historia del hombre. Tres minutos y medio duraría un beso nuestro.

Tres minutos duraría un beso nuestro. En tres minutos se puede decir 60 veces "Me gustas". Se pueden dar más de 50 golpes a un cuerpo adolorido y caben 300 penetraciones de película porno. Puedes ser feliz una o infinitas veces. Pero eso en este momento no es relevante. Tres minutos duraría un beso nuestro.

Dos minutos y medio duraría un beso nuestro. Demasiado tiempo si escuchas una canción que no te gusta. Poco tiempo si es lo que te dura un helado. Quizás demasiado si estás viendo como una oportunidad se va. Escucha. Dos minutos y medio duraría un beso nuestro.

Dos minutos duraría un beso nuestro. ¿Qué eran dos minutos en tu infancia? ¿El tiempo que se tardaba en correr detrás de una pelota? ¿El tiempo que tardaban las agujas del reloj en dar las en punto para que sonara la campana y poder salir corriendo del colegio? A veces es mucho, a veces es poco. En este caso poco importa. Dos minutos duraría un beso nuestro.

Un minuto y medio duraría un beso nuestro. El tiempo que tardan en atender el teléfono al otro lado. Lo que dura tu comercial favorito. En un minuto y medio puedes decir 30 veces "perdón", 22 veces "felicidades" y entre 90 y 1 vez la palabra "gol", dependiendo qué tan larga hagas la O. Un minuto y medio duraría un beso nuestro.

Apenas un minuto duraría un beso nuestro. 20 suspiros, 15 bostezos y con suerte un abrazo de los buenos. La suma de todo el tiempo y tanto "y pico" que llevo esperandote con una deuda guardada entre las piernas. Apenas un minuto duraría un beso nuestro.

Podríamos extenderlo más o menos, podríamos tratar de que llegara más o menos hondo, pero será eso, aproximadamente tres minutos y medio...de mi vida y de la tuya.

Soy un número demasiado impar

24 septiembre, 2009

Reconocer que, en ocasiones,
.
te miro la BOCA
.
y que tu ombligo es una ánfora Salomónica
que no necesita vino
(para que dé sed, digo)

18 septiembre, 2009

Me gusta cuando me miras
como a un TAXI desocupado

13 septiembre, 2009

Historias mínimas (5)

Un esquizofrénico mea el vértice entre dos
p
a
r
e
.perpendiculares
e
s
(Así, de espaldas al escrutante ojo de los transeuntes)
Es curioso,
en ocasiones siento que tengo menos pudor que un demente

12 septiembre, 2009

6.2 en la escala de Richter

Hoy/Anoche descubrí que me gustan los terremotos. El desafío de fuerzas me resulta seductor: A ver cuánto aguantas tú / a ver cuánto aguanto yo, ese siempre ha sido mi juego favorito. Que todo venga de arrebatos inconscientes que se maldisimulan, como los escalofríos.

Adoro eso, eso y lo besos ilegales, esos que son como la parte azul de una llama: la que más calienta y la que mejor consume sin dejar rastros de cenizas o de humo.

Besos de fuego azul

Besos de esa boca tuya que habla y habla y habla de temas que, en ocasiones, me importan lo mismo que un libro de "Sociales" de Santillana. Esa boca que se abre y se cierra y que a mi me suena como a persiana de cuarto, como a cortina, como a ventanita de confesionario. Porque a mi me gusta pecar, pecar de palabra y de obra (De omisión nunca, porque esa lengua nadie la pasa por alto).

Besos de esos que dan rabia de lo buenos, de lo propios, de los que se extrañan de noche y no dejan dormir, no de amor sino de ganas. Esos besos. Esos besos que, de tan en primer plano, se ponen borrosos. Esos besos tuyos y mios: imposible que te duelan, imposible que me duelan, imposible lastimarnos.

Lástima tanto granizo entre las piernas,
tanto terremoto bajo un muro
y tanta cama vacía

Historias mínimas (4)

Marcela se masturba en lugares públicos sin que nadie la vea
(Como en una reunión de trabajo,
o en clases de literatura mientras pone cara de atención)
Nada vulgar
Sólo quiere controlar sus expresiones... decidirlas
(así, le creerán cuando diga "no te deseo")

09 septiembre, 2009

¿Y si la próxima vez....

en vez de quedar en vernos,

quedamos en tocarnos?

Historias mínimas (3)

- Hasta que por fin llegas...
-Se me pegaron las sábanas, es que duermo desnuda.
- ¿Cómo has estado? te veo más en forma.
-¿En forma de qué?
-Menos delgada....de hecho.... ¿eso es una papada?
-Más bien una mamada...un "hiqui"...un chupón, que le dicen. He estado follando muchísimo.
-¿Y por qué la hora? me habías dicho que nunca llegas tarde
-Ni me vengo muy pronto tampoco.
- ¿Y cómo te viniste?
-Pues rico, como siempre.
- Hasta mi casa, decía. Me preocupa esa manía sexual que tienes.
- ¿Maniática sexual o cleptómana? Porque que cada vez que te veo te quiero quitar la ropa. Quitártela y no devolvértela.
- ¿No es más fácil preguntarme dónde la compré?
-Entonces en vez de follar dormiríamos... y en estos días prefiero los gemidos a los sueños.

Historia mínimas (2)

Ella no perdió la virginidad...

...la estaba compartiendo



1era Ley de Termodinámica: "Si se realiza un trabajo sobre un sistema o bien éste intercambia calor con otro, la energía interna permanece invariable con el tiempo"

04 septiembre, 2009

Historia mínimas (1)

Ella decidió sentarse junto a él en un autobus casi vacío. En 500 metros de recorrido se hicieron tan amigos que lloraron juntos sus penas. Se despidieron diciendo "mucho gusto, yo soy Ana", "mucho gusto, Miguel". Ella se bajó y él la siguió con la mirada desde la ventana....

...desearon volver a encontrarse,
ellos, que se quisieron tanto.

29 agosto, 2009

Incipit vita nova

Se me ocurre que de pronto pudiera abrir el closet para sacar de él mi esperanza enana - recién planchada y en gancho madera - y ponérmela de abrigo, de sostén o de falda. Volver a sentarme en el suelo con un baúl de juguetes y no permitirte nunca más - una vez más - cortarle el pelo a mis muñecas, traer piedras escondidas en los bolsillos, ni tocarme con un pegoste de caramelo y saliva en las manos. Reconciliarme con todo y asegurarme(nos) que no todo tiempo pasado fue mejor.

Se me ocurre también pararme en la ventana al medio día y llenarme de smog los pulmones, de corneteo los oídos, de basura la esquina del ojo derecho, de cualquier otro recurso literario para periodistas de guerra. Que el obelisco me parezca decadente y admitir- en el tono más apátrida- que prefiero el de la 9 de Julio o el de La Concorde. Y llenarme de rabia, llenarme las venas de una rabia endemoniada y de voz esquizoide que me repita al oído -día y noche-"Tienes que irte, Victoria, tienes que irte"

Se me ocurre levantarme un día sin ganas de ser el molde. Dejarme manosear de la forma mas vulgar por todos los tabúes del mundo. Pasarle la lengua a los vicios, coquetear con mujeres, con alcoholicos, con políticos corruptos, con viudos millonarios. Casarme yo con un rey y serle infiel. Tocar todos los bordes y las decadencias. Conocer lo peor de lo peor para saber lo que es mejor y así, a la larga, no tener que pedir tantos perdones por la ignorancia que heredo y que mis hijos tendrán que combatir para no hundirse.

Se me ocurre quitarme todos los tacones que no uso y los maquillajes que no sé echarme... y -aún así- ser más mujer que tú, mujer a medias. Se me ocurre quitarme todas las virginidades que me faltan... y- con todo y eso- ser mas dama que tú con tus medias de castinylon. Se me ocurre usar el lenguaje más soez y la pose más arrabalera... sabiendo que puedo verme más elegante que tú, mujer "Vogue"mitiva. Se me ocurre ser escatológica y sexualmente ilustrativa... porque a mi, la lascivia, me luce más que a ti el pudor. Se me ocurre emborracharme un viernes negro y decir toda la verdad... dado que a mi la verdad me pesa menos que a ti esa máscara de dolar a 4,30.

Se me ocurre tatuarme un tobillo. Tatuarme la tragedia y la comedia en un tobillo, todo los dolores y las alegrías que no me caben en el alma y se me expanden a la piel. Tres estrellas en la muñeca izquierda, como marcas que son recuerdos de lo que alguna vez fue, de lo que siempre será (a pesar de) y que se me está olvidando. Se me ocurre un Don Quijote en el hombro derecho, un tatuaje desquiciado, un homenaje a todas las cosas que tienen que ser creídas para poder ser vistas y no al revés. "Queda mucho por sentir..." en el filo de un pie, para hacer visible la memoria de mis años, llevar sobre mí las cosas en las que creo y creerme un "todavía" cuando no haya futuro posible. "Incipit vita nova" (comienza la vida nueva) detrás de la oreja, para nacer más desnuda que desnuda, para marcar un circulito en dos calendarios ajenos, para pararme y hablarme y sonreirme y mirarme. Y convertirme en la exhibición de un arte vulgar que es mío, sólo mío... para siempre.

Soy de carne e impulso

Buenos días

Buenos días blancos. Blanco deslumbrante y de vacíos. Blanco de paz y de luto. Blanco de página en blanco. Blanco de impulso furioso, blanco zapato de goma. Blanco deseo morboso de ensuciar a la "niñita bien".

Buenos días naranja. Naranja ácido, naranja sed. Naranja de piel caliente, de jueves a las 5 y pico. Naranja de tiza, naranja mecánico, naranja tu mano suicida sostenida - pies al aire- de un tubo del Golden Gate. Naranja desvergonzado, naranja mordisco, naranja bipolar.

Buenos días azules. Azul cian, añil y cielo. Azul triste, azul de mar, azul de frío. Azul aristocracia, azul Italia, azul canciones con trompetas. Azul Venus, azul ustedes, azul mujer.

Buenos días verdes. Verde de sonrisa de persona esperando. Verde de te quiero ver(de). Verde permiso de pasar(me), de cruzar(me). Verde camuflaje, verde escondite, verde verdad.

Buenos días rojos. Rojo de rabia, rojo de sangre, rojo planeta. Rojo de izquierda, de saldo negativo y rojo bermellón. Rojo de boca, rojo de lengua, rojo batalla pasión/prohibición.

Buenos días violeta. Violeta cansado, violeta espectral, ultravioleta. Violeta amatista, violeta tranquilo, violeta parecido al púrpura soledad. Violeta nombre de mujer modesta. Violeta amante. Violeta golpe. Violeta reproche. Violeta pudor.

Buenos días amarillos. Amarillo primario y divino. Amarillo especulación, amarillo exagerado. Amarillo de teléfono y de dirección. Amarillo mala suerte. Amarillo taxi en New York. Amarillo de excesos. Amarillo yo.

...........¿Si te beso,
.
.

salgo ilesa?...........

25 agosto, 2009

¡Y Ya!

Me molesta tener que justificar(me/te) las ganas

Me gustaría mudarme a un lugar donde se acepte
que lo animal es instintivo
y lo humano es herencia animal.
Así de sencillo.

¡Y ya!

Me acuerdo

Me acuerdo clarísimo. Me acuerdo de aquella noche horrenda y yo, como una niña de cinco años, llorando en público sin control alguno de mis actos. Me tomaste del brazo y dijiste: "nos vamos". Llegamos a tu casa, me abrazaste y me quedé dormida (escondida) entre tus piernas. Y amanecí (vestida) con olor a café, música de fondo y un gesto de saludar a distancia.

Esa mañana y tus cartas escritas a mano
son la razones que tengo para quererte así.

Para volver a tener ganas de dormirme en las esquinas de tu boca y que, al despertar, me cuentes que nada fue cierto: que no hubo elecciones, que Hitler no existió, que la gente no llora, que no se murió John Lennon, que en África no hay hambre y que nadie debe huir. Para creerte y creerme que puedo hacer que el mundo parezca hermoso, armar sonrisas de chicle en caras ajenas y luego, si se quiebra todo, rearmarlo con pega blanca y que nada haya cambiado.

Poder vivir lejos y en paz y amar en paz y dormir en paz
(sin tanta sangre, pudor, dictaduras, ni duelos)

Y convertirme en el primer NO de todos tus fracasos

23 agosto, 2009

Supo

Supo que era señorita de buena presencia entre 18 y 26 años, con deseos de superación. Supo que era excelente mecanógrafa, de inglés intermedio y trato cordial con el público. Supo que odia a la gente que dice "panty-medias" y a la que está permanentemente de mal humor. Supo que hace un café de la mierda, que funciona con gasolina y que le tiene terror al amor. Supo que no soporta ser vista como un cuerpo fértil de utilidad mensual y se supo cada vez más lejos del vestido blanco y la escoba. Supo que tiene el cabello más negro y la piel más tostada cuanto más caucásico el que le mire las tetas. Mestiza, se supo, catalogada por la historia. Se supo ocupada en mil asuntos que nunca tuvieron nombre. Supo que odia los títulos, que aprieta los ojos cuando toma con pitillo y se le contagian los bostezos. Supo que sueña cosas efímeras y que las perdurables le parecen imposibles. Supo que le gusta ver a la gente pasar e imaginarles una vida mejor.


Supo que cada cierto tiempo tiene que separar en párrafos

Supo que no sabe sonarse los dedos y nunca puede pronunciar correctamente la palabra "lunar", con lo sexy que es. Supo que odia el Tarot porque detesta creer. Supo que besa despacio, profundo y despacio, según le dijeron. Y supo que toca con "morbo", por otro testimonio. Supo que adora inventar palabras nuevas y que le aterra tener algún talento. Supo, leyendo un consejo, que es muy dura consigo misma. Supo que no sabe disimular. Supo que su cerebro funciona como un filtro que otorga los horarios de llorar/no llorar. Supo que no le gustan las personas que no saludan y que sale mal en las fotos. Supo que las cosas humedas (menos ciertos labios) la incomodan. Supo que se siente sola cuando nada de espalda, cuando escucha canciones malas, cuando se peina o se lima las uñas, cuando la llaman por otro nombre, cuando come chicle, cuando miente, cuando cierra la ventana por la noche porque jura que entrará un murciélago, cuando mira el cielo y cuando abre la 3era gaveta del buró. Supo que se aburre de pedir una noche y recibir 30 minutos. De pedir, en general, se aburre.

Supo que más de tres párrafos... también aburren

Supo que no es de esas que se tapan con la sábana. Supo que todo, absolutamente todo, se arregla con una copa de vino (excepto el hígado, supongo) y que prefiere esgrimir besos que espada. Supo que perdona con mucha facilidad. Supo que no sabe pedir prestado, sino que arrebata. Supo, hace un minuto, que anda dejando su olor por ahí. Supo que quiere hacer un berrinche, gritan un par de veces, dejar de ser educada, tirársele encima y pasarle la lengua por donde le de la gana; pero sabe contenerse. Supo que tiene sus excentricidades. Supo que la vida transcurre en espirales. Supo que hay miradas que pueden ocasionarle algo así como un orgasmo. Supo que le da miedo y también ganas, tambien miedo con ganas. Supo que no es más que un montón de palabras cualquiera, escritas en un lugar cualquiera con la intención forzada de hacer poesía o alguna otra tontería que la haga ser (parecer) artista. Supo que la saca de "quicio" aunque nunca ha entendido esa metáfora del "quicio". Supo que hay una palabra que la hace temblar. Supo que era de viento y fuego y ahora se siente como de cartón. Supo que no se trata de amor o de desamor, de vida o de muerte, sino de una mujer buscándose. Supo que estuvo mal irse, pero estuvo peor que no la detuvieran.

Supo que le gustaba dar besos en el cuello
y que en la cama y desnuda baila mucho mejor.


"...No me sirve tan mansa la esperanza...
...No me sirve tan bueno tanto trueno...
...No me sirve tan fría la osadía...
...No me sirve tan sabia tanta rabia..."
M.B

15 agosto, 2009

¿Tú conoces algo que dure para siempre?

A K.P, L.A y E.M

- Así es la vida, implacable, alegre y triste.
Todo caduca con el tiempo.
El amor también.
La gasolina del coche, por ejemplo:
si olvidas que se va a acabar,
te dejará tirado en medio del camino

Justo en este momento en que no quedan cafés con tres, quizá cuatro, de azúcar. Justo ahora que ya no hay burbujas en medio de la calle. Ahora que los colores no existen. Ahora que siento que algo se me perdió. Justo ahora, llenaron el huequito.

No es asunto de tiempo, es un asunto de energía.

La falta que me hacía creer en algo/alguien. La falta que me hacía el silencio genuino. La falta que me hacían las historias de 1eros de Agosto. La falta que me hacían los abrazos, las sonrisas. La falta que me hacían los mordiscos sin lascivia. La falta que me hacían latitudes imposibles. La falta que me hacían las frases tontas. La falta que me hace una mínima posibilidad. La falta que me hace rozar todos los límites. La falta que me hacía el vino sin taquicardia. La falta que me hace reflejarme en lo que es diferente a mi. La falta que me hacía admirar. Lo mucho que extraño muchas cosas. Todo lo que fui y ya no soy. Todo lo que son. Porque me extraño, me extraño mucho... y ustedes me acercan a mi. Porque me callo, me callo mucho... y ustedes son lo que no necesito decir.

Alguien me hizo de silencio

- Yo te voy a querer siempre,
y si se acaba la gasolina me muero.

No

Hoy no te escribo a ti. No creas que cada cosa que hago es para alimentar tu vanidad. Ni se te ocurra pensar que el garabato que hice hace rato sobre mi pierna es tu nombre. Me opongo a servirte de relatora de lugares comunes y cuentos que ya tú usaste. Fíjate cómo te ignoro en este momento.

No creas que cuento las veces que parpadeas mientras me escuchas. No me interesa si te gusta o no el largo de mis piernas. Sepa usted que no cierro los ojos mientras me habla para destapar con talento de clarividente ese norte de piel cubierta que a mi no me tocará ver nunca. No. No creas que mi interés en ti tiene segundas intenciones. No creas que tengo angustia, envidia de sexo o enamoramiento atroz. La verdad, lo que me impulsa a mirarte es la grotesca combinación de tu aspecto retro, tu ego, tu egoismo, el amarillo muy fuerte y tus zapatos.

Si hoy me pasara que, de repente, me dijera "vamos", ni se te ocurra creer que tiraría mis maletas, mis abrigos, mi perro, mi casa, mi almohada y me quedaría, así sin nada, esperando en el medio de la calle. Si me dijeras "vamos", yo no iría, no soy tu gen recesivo. Entonces aprovecha y no me invites a cenar. Nunca me llames para que vayamos al cine. Apaga el teléfono antes de acostarte. No me sonrías cuando estamos a solas. Trata de ser un poquito más patán y un poquito menos guapo, mira que lo contrario no está sirviendo de nada

Aprende que se me quitaron las ganas de besarte. Puedes llevarte tus besos. Ya no quiero darte besos europeos ni latinos, ni besos de ciencia ficción, ni besos de cine mudo, ni besos de cine porno, ni besos salados de lágrimas, ni besos muertos de celos, ni besos preñados de sueños cursis, ni besos de rabia, ni besos dulces, ni besos que duelan, ni besos robados, ni besos en la nariz, ni besos en la barbilla, ni besos de entrepierna, ni besos en las manos, ni besos en el cuello, ni besos de saludo, ni besos de despedida

Y si algún día me traiciono y te beso, bésame hasta reventarme los labios (sólo para que veás que no me importa el mal sabor que te deje mi sangre)

Te (me) juro que no te (me) quiero (quieres) más

12 agosto, 2009

La paradoja de la fuerza irresistible


Y es mi NO inexorable
.................vs.
.....
tu inevitable

Y es mi NO respetable
vs..............
tu inadmisible..


¿Qué pasaría si una fuerza irresistible
chocara contra un objeto inamovible?

Dulce

Lo que más me molesta es el frío. El frio de nervios y la actitud delatora de niñita temblorosa, quiero decir. Odio tus manos, no soporto tus manos. Verte las manos, quiero decir. Y detesto esperar, me parece senil, desgastado, raído como el codo de la chaqueta que llevo puesta mientras te miro y me sostengo la cabeza.

Mi temor más grande es que llegues cuando ya yo no esté mirando

- No quiero que me veas morir .....................................
- No te voy a ver morir ...............................................
- Es en serio , de sólo pensarlo me da vergüenza. No .......
soportaría morirme sabiendo que me estás mirando......
- No te mueras sabiendo que te estoy mirando................
- Entonces vas a tener que mirarme todo el tiempo..........

Y no quiero. No quiero que me sonrías como pago a que ya lloraste. No quiero que me mires con ojos de capricho. No quiero que me extrañes bailando. No quiero que me beses por paladear las ganas. Y esas cosas dulces que lastiman, como apoyar el codo contra el azúcar que quedó regada en la mesa.

09 agosto, 2009

...el querer ser

A M.M y K.B

Alguien que {disparamatar} escribió esto sobre mi:

"...es infinita. Lleva viva miles de años. Conoce el mundo porque habla con él diariamente. Se para en las esquinas a darse tiempo de ver los edificios, toma fotos, se ríe, se enamora de las calles, luego las bota y se enamora de otras. Se tiende. El corazón le late al ritmo que titilan las estrellas (sólo que la medicina no puede entenderlo, como nadie la entiende a ella). Ama intensamente, a diario..."

Más tarde, en medio del devenir tecnológico, el mejor "click" del planeta tierra puso mi nombre en la dedicatoria de una serie de fotos. "Pensé en vos tanto" me dijo cuando publicó la imagen que más se parece a mi vida.

Después de mil conversaciones, después de mil ilusiones y desilusiones, después de mil risas y dos mil consejos, de momentos, de hombres que vienen y van, de camas llenas y vacías, de cerca, de lejos, de "me voy", de "volveré", de "vuelve", de "volvimos" y de "nunca más volver", después de deshacernos y rehacernos con igual ímpetu, después de entender que somos hijas de una tristeza vieja, una tristeza que se parece al mar. Después de todo, después de tanto, el tac-tac de teclas de unos dedos de muñeca y click-click de cámara sobre el ojo de una diosa, le ponen nombres y apellidos a las cosas que me SALVAN.

{No sé cómo agradecerles ni en prosa ni en verso}

Todas las mañanas somos novias by Kathy Boos:

28 julio, 2009

Te juro

Había jurado no volver a enamorarme. Era un pacto. Como las promesas electorales del presidente a los niños de la calle. Como las promesas matrimoniales de mi ex novio y su "nunca-nunca entre las piernas de otra". Como las promesas hetero-distanciales con mi mejor amiga lesbiana y su deseo confeso de besarme. Como las promesas de lealtad de mi viejo mejor amigo en los viejos mejores tiempos. Como aquella vez que me dijeron "para siempre". Como los "te espero" en Buenos Aires. Como cada vez que pongo el despertador. Como cuando propuse "firmemente no volver a pecar". Como el libro que me prestaron y que dije que iba a devolver. Como la casa y los niños con el primer hombre con el que dormí. Como el secreto que iban a guardarme. Como la caricia después del revolcón. Como el vals de mis 15 años. Como el futuro. Como los tacones. Como Dios. Lo juré como esas cosas que uno se cree para no complicar. Así lo juré. Dedos cruzados atrás.

Y justo aquí es cuando comienza la historia de amor como se estila. De miradas de reojo, de frases tontas, de barba de tres días, de manos en las piernas, de besos en el cuello, de sonrisas de "vuelvo pronto". La historia de amor sincrónica, cronológica, con bienvenida y cena con velas, con besos de aeropuerto que huelen a viejo de tanto usarlos, con geografías que desconozco abriéndome llagas profundas sin matarme. Como lo utópico que salimos en las fotos, lo mal que te metes la camisa y lo morboso que puede ser el destino. La historia de amor como Dios manda, pues. Una de esas donde duele el corazón. No la cabeza, ni las tripas, ni la cordura, ni la memoria, ni la semana, ni las piernas, ni las palmas de las manos. No duele la metáfora, ni las caricias en las espalda. Duele el corazón.

-¿Te vas a poner a llorar? Si te vas a ir por tanto tiempo deberías dejarme un recuerdo de hombrecito
-¿Me estás seduciendo?
- No. Tengo mejores forma de seducir que quererte tanto


Y justo ahí es cuando termina la historia de amor como estila. De "voy a extrañarte, mi vida" y " te juro que volveré por ti". De despertarme con tu maldito olor a tormenta y un cúmulo de saliva espesa y ácida en la boca. Ese es el problema de mi escepticismo, que es ácido. Si me lo trago me retuerce las tripas, si lo escupo es de mala educación.

...Tú besas de limón (y no te creo)

20 julio, 2009

Yo (l) Chavela Vargas

"Es irrepetible, no existe el molde porque nació sin molde. No hay molde qué romper. Es una verdadera obra de arte, es única y es una mujer que incomprensiblemente desata los pudores más enfermizos en las vísceras de cada uno. Oírla cantar es como que alguien te desnude y te deje en una plaza pública...y sin embargo no tengas vergüenza"
Miguel Bosé

19 julio, 2009

¿Para qué negarlo? Quise regalarme por unos minutos. Ser ajena por cuarentaicinco minutos. Cuarentaicinco hubiesen sido suficientes para que me conocieras, pero no demasiado. Pero no me tuviste ni un segundo, no me tocaste ni un dedo, no me miraste los ojos, ni me probaste la boca. Durante todo ese rato fui tan mía como siempre.

16 julio, 2009

Llueven ranas azules

A: E.M,Y.C, M.A.F, A.F, K.B
- Las cosas no caen del cielo.
- Pues si no caen del cielo, tú me dirás de dónde caen. Del suelo no.
- ...de una percha, de una estantería, de una mesa....
- Sí, pero las cosas importantes caen del cielo. El agua, las ranas.
- Las ranas no son importantes.
- Claro que sí, sólo hay que besarlas.

Gracias...por hacerme saber que todo lo pequeña que soy ahora puede convertirse en algo mágico mañana (algún día de estos... no tiene que ser mañana precisamente). Con ustedes como muestra, con ustedes como excusa, con ustedes como espejo.

...porque "eres", al revés, es "seré"

14 julio, 2009

Penélope

Aquel día tenía puesta una pantaleta enorme. De esas que no se meten por ningún lado, de esas que no pretenden ser vistas a menos que vayan a ser quitadas. Maravillosa y peligrosa. Una pantaleta enorme.

Titular de mañana:
"En el juego pudor vs. ganas resulta victorioso el equipo visitante".

Foto:
Una caricia en la nuca {tantoapostado} y el recuerdo tortuoso de lo que sentía por él {tantoperdido}.

No era tonta. Se había pasado la vida probando distintos tipos de agua y el paladar se le agudizó tanto que, desde el primer beso, supo (de sabor y no de saber) que él no la quería. Dentro de ese cuerpo de niña desnuda había una mujer empeñada en sentarse a mirar las tardes lluviosas, enredarse con hombres que nunca se iban a enamorar de ella, beber vino tinto, fumar cigarrillos caros y decir frases de la Pizarnik para darse ese aire porno-depresivo de "No muerdo si no me lo piden". De "Yo no voy a enamorarme de ti"

Se levantó. Leyó la página marcada del libro sobre la mesa de noche. Quitó sus cabello de la almohada y se descubrió con un deseo inexplicable de tejer, destejer y esperar. Esperar como cuando no se sabe qué hacer. Como cuando descubres que el hombre de tu vida tiene hijos, que te enamoraste de tu mejor amigo, que tus padres piensan que pierdes el tiempo soñando, que le debes pechos más grandes a la semana de menstruación, que alguien te ama mientras se come a otra. Esperar a que cambie lo que no va a cambiar.

Ella no cree en el cielo

Desde entonces decidió que no podía llamar "amante" a alguien que adoraba así, tan en francés. Prefirió un pacto con el amor inexistente, con ese amor que no se dice y cuyo único consuelo es que algo que no existe tampoco puede dejar de existir.

Las historias de amor deberían leerse al revés

Tú eres

La más inconfesa

de mis LASCIVIAS


(...y eso me da remordimiento de inconsciencia)

Anoche

Me dijiste TE AMO
...........................(click)

13 julio, 2009

Del corazón

El cinco (5) es el número natural que sigue al cuatro (4) y precede al seis (6). En la numeración romarana se representa con una V (de Victoria).... y es lo que veo yo en el cubículo personalizado de una sala de emergencias en la que atienden mis caprichos del corazón.

Late rápido. Como un corazón de colibrí. Como un pelotón furioso pasando por el hoyo entre las clavículas. Me gusta creer que es así como me defiendo de mi misma y de la violencia con la que a veces me trato.

Late lento. Muy lento. Como el corazón de una ballena que se siente vacía. Me gusta creer que eso pasa cuando me molesto conmigo misma y me dejo sola. Para ver si aprendo.

Late con un sístole de más. Como un intento que falla. Como queriendo abarcarlo todo. Me gusta creer que está tratando de entonarse con el mundo. Que está afinando. Porque tiene música.

Y en tú caso. Nuestro caso. Mis latidos del corazón son una medida de distancia. La distancia que define las cosas.

"Somos" es una palabra capicúa

29 junio, 2009

Mimetismos

Un poeta ha imaginado dos espejos perfectamente colocados uno en frente del otro sin nada en el medio, salvo una mirada libre de todo cuerpo, para que no se redujera tan sólo a palabras la noción del infinito.

Me parece que lleva mucho tiempo callada, como cuando uno mastica algo por mucho rato y te retumba en la boca del estómago. Llegó con varios años de atraso a hablar conmigo de miedo, no de amor, sino de los miedos que otros no entienden (como cuando uno mostraba la sombra terrible del árbol reflejada en la pared y nadie más veía las garras, ni los dientes, ni los ojos malévolos).

Sustituye todas y cada una de las "N" por nasales velares. Sabe poner los ojos absolutamente circulares. Le vibra la voz. Tienes las extremidades completas y, para mi tranquilidad, su propio ombligo. Hay que moverse con ella como quien carga un vaso de agua lleno hasta el tope. No tiene intenciones de cambiar el mundo "a mejor" y, hasta ahora, no he escuchado de su boca el primer "ismo". Se muerde los dedos. Exageró con genética la línea entre el tabique y el labio superior. No filtra, no decanta, no evapora.

La caja no trajo las instrucciones

Desde que sé que existe le he empezado a temer al silencio. No al silencio tranquilo de un parque o de la habitación en la que duermo. No. Le temo al silencio de las iglesias, al silencio de la ignorancia y al silencio de la obediencia. Quizás por eso es que puedo hablarle/escucharla tanto...sentadas en el suelo

¿Conoces la importancia de hablar sentados en el suelo?

Es fácil hacer negocios sobre una mesa. Pero ahí, en el útero de los inconformes, es donde las cosas imposibles se gestan: Los raticos de paz, las bombonas de oxígeno, los minutos poco complicados, el acné simultaneo, la idéntica capacidad estomacal (de sentir y de engullir), las frases de los buenos libros, la verborrea a coro, las señas inocentes, lo más elemental.

-Esa flor acaba de toser ¿verdad? .......................
-Sí, pobre
........................................................
-Ah, qué susto, pensé que me estaba volviendo loca

Como esperar sentado en un columpio. Como estar triste y comprarse un frasco de agua jabonosa, un arito de metal, pararse en un puente y soplar. Como tener una mata de margaritas que está muerta hace años pero te engaña vistiéndose de verde todos los días y ponerse a echarle agua de a chorritos. Para salvarla (según uno). Y sentirnos personas otra vez, de las que fuimos hace tiempo.

Mi 1/2 mt. de Polietileno con burbujas particular.

Albert Einstein descubrió que dos acontecimientos físicos que ocurren al mismo tiempo en un marco de referencia inercial son, a su vez, simultáneos si ocurren en cualquier otro marco inercial, al unísono...porque el tiempo es relativo.

4.320.000 segundos aprox. (sumo y sigo)

Infinitas gracias

24 junio, 2009

8vo pecado capital

...que ELLA cante las canciones

que
YO te ENSEÑÉ a cantar

21 junio, 2009

Triste de amarillo

Dímelo ahora, ahora que lo frágil se me sale por los ojos. Justo en este momento flaco. Ahora que me muero por rozar con la punta de la lengua ese sinécdoque de piel desnuda que hay entre el cuello de tu camisa negra y el lóbulo de tu oreja.

Míralo perpendicularmente: desde hace mucho tiempo, cuando te vi por primera vez, sentí unas cosquillas en las piernas, un aleteo en la barriga y unas ganas adolescentes de robarte un beso y salir corriendo convencida de que la vida es demasiado corta y tus dedos demasiado largos.

Yo no tengo la culpa de todo esto. Tendría la culpa si me hubiera sentado a fijarme en que tu mentón termina en donde empiezan mis ganas. Fue todo una cuestión de miradas, de que luego un día nos hiciéramos amigos y yo no pudiera NUNCA decirte que me entrabas por los ojos, por la nariz. Siento la inmensa culpa de no haberte dicho nunca que me moría por ti.

No entiendo por qué se me seca la boca cuando pienso en tus ojos, en la gracia con la que sonríes, en la ternura con la que miras a tu novia, en lo lindos que tienes los pies y en el insulto de tu mano sacudiéndome el pelo como si fuera tu hermana menor. No sé por qué sigo queriendo vivir en 9 songs contigo.

No sé si existe el alma o no, pero ojalá que exista. Porque si no, lo que me duele es un pulmón... y eso sí debe de ser grave.

Soy un cielo color cliché

16 junio, 2009

A quien pueda interesar

Tengo un barco de papel de rayas que ni siquiera recuerdas que hiciste para mi. Si lo desarmas, justo en el medio de la hoja, tiene la palabra "cronograma" mal borrada con un lápiz.


Cronograma: Lista de todos los elementos terminales de un proyecto con sus fechas previstas de comienzo y final.

Sobre todo de final.

Tengo un libro a medio terminar y la intención de pensar que se acabó hace 7 páginas (cuando se besaban y huían). Tengo millones de deudas ajenas y la irresponsabilidad absoluta de que no me pesen porque no son mías. Tengo conmigo, por fin, la diferencia clara entre "mirar" y "ver". Tengo un muro de Berlín para mear de pie como si fuese hombre. Tengo paraguas blancos, que no son míos, pero me gustan. Tengo una casa con música. Tengo una amiga llamada Cristin que se turna el abrigo conmigo. Tengo un atardecer rosado. Tengo lágrimas ajenas en la punta de los dedos y la sensación permanente de que alguien/algo me cuida. Tengo paciencia. Tengo un viejo plan de pintar con pintadedos y un hombre que me llama, cepillándose los dientes, para decirme "te amo". Tengo quien me pone canciones por teléfono, en un carro repleto de gente y tengo, por su causa, una ridícula disfemia selectiva. Tengo un bouquet de Cannabis con una amapola en medio. Tengo silencios que acompañan y ataques de celos que no propicio. Tengo una Polaroid y un paquete de amor amarillo con borde adhesivo (a modo de recordatorio). Tengo miércoles por la noche, para sentirme bonita. Tengo insomnio. Tengo frío siempre-siempre y tengo peor fama que razonamiento matemático. Tengo almas gemelas, manías alérgicas copiadas, Ibuprofeno de 600 y mi propio ombligo.
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Nota a pie de página: ...y te tengo. Me sirve tanto {ahímecuro}

13 junio, 2009

¿Qué es eso que NUNCA me dirás?

¿Me miras o me ves?

10 junio, 2009

Tú...

...mi sol de las 5 y pico. Mi deuda. Mi inconcreción. Mi inconclusión. Mi incorrección. Mi pretérito empeñado en ser perfecto. Mi involución a lo más elemental. Mi manoseo vulgar. Mi saldo a favor. Mi costumbre de ser insomne. Mi “ando”, mi “endo”, todos mis gerundios. Mi clave de SOL. Mi oportunidad perdida. Mi tren que pasó. Mis nervios. Mi mirada de reojo. Mi mala frase, mi mal parlamento, mi peor guión. Mi correspondencia violada. Mis ganas en la aduana. Mi pose respetable. Mi inmejorable actuación. Mi altruismo más sufrido. Mi papel de kamikaze. Mi inmolación. Mi alcancía. Mi LA sostenido. Mi contrabajo. Mi DO mayor. Mis manías. Mis malas costumbres. Mi carencia absoluta de un mínimo de razón. Mi violencia suicida. Mi rodilla izquierda. Mi dedo medio. Mi anacronismo. Mis clavículas ocultas. Mi infarto si no te veo (y si te veo, imagínate). Las últimas vértebras de mi espalda torcida. Mi contrabando. Mi pie plano. Mi terminación nerviosa. Mi mute. Mi asma recurrente. La conjugación de todas mis torpezas y los huequitos que se me hacían detrás, en la cadera, cuando estaba en mi peso ideal. Mi buena voz desaprovechada. Mi pelo largo. Mi cacofonía intencional. Mi molestia con el tiempo. Mi poca paciencia. Mi madrugada. Mi (reiterada) terrible forma de disimular. Mi falta de ejercicio. Mis excesos. Mi pulso acelerado. Mi anillo de compromiso. Mi nuca. Mi nunca. Mi jamás.

08 junio, 2009

A quoi ça sert l´amour?

Invariablemente, a ti

video

05 junio, 2009

Destiempos


"...y es que no importa que digan
que está trillado hablar de amor,
¡Que maldigan! si no han probado
la noche en sus brazos de sol"
A.F

Hace tiempo no habían tiempos tan tristes, tantas preguntas incómodas, tantas respuestas no dadas, tantas inconcreciones y tantos, pero tantos, reemplazos. Hace tiempo no habían tiempos de decisiones trascendentes, de altruimos indeseados, de paz regada, de indignidad. Hace tiempo no habían tiempos de pruebas de amor indiscutibles. Hace tiempo que no estabas en mi tiempo. Perdón. Pero ninguno de los dos llegó a tiempo.

Ese es mi problema con el destiempo, que aprendí a rascarme sola la espalda (Grosso error, cariño). Aprendí a lidiar con mis más barbáricas incapacidades: incapacidad de olvidar, incapacidad de admitir, incapacidad de disimular, incapacidad de perdonar, incapacidad de doblegarme... y de rascarme sola la espalda. Aprendí a rascame sola la espalda, porque tuve tiempo.

Pero no hubo tiempo de cubrirme del miedo: Miedo a las mariposas, a los niños muertos, a las monjas vivas, a los asiaticos, a la oscuridad, a querer y a querer(te). De notarme las manías: Soy insomne, fumo mucho, desafió los prejuicios, desobedezco siempre, uso muletillas, siempre tengo frío, toco a todo el mundo, adoro los abrazos, tomo café frío y no pienso antes de hablar. Me expuse como un circo, durante mucho tiempo. Mismo tiempo en el que tú no tuviste tiempo para estar conmigo.

¡Asincrónicos de mierda!

En pleno verano yo siento aguaceros y eso de mojarme sola, fíjate mi vida, que no se me da. Por eso me escapo hacia el lado contrario, aunque bien sabido sea por todos que quien huye 3 veces por la derecha termina parado en la izquierda.

¡Hoy me lloran los muslos!

Finalmente resulta que...


...tú NO eres mi

Oliverio
y yo no soy tu

PUTA

Ayer...


...jugué a los columpios con una amiga que todavía habla del amor con los ojos brillantes.

(...dos formas de reivindicarme con lo que me hace humana)

30 mayo, 2009

Convenio

Tocaste todos los acordes equivocados

esos que van desde el 03:12
hasta el final de la canción
....................................In crescendo.

Me instalaste mariposas,
- prisioneras inquietas-
justo detrás del ombligo

Y me dio frio
{como cada vez que me pongo nerviosa}
y me picaron los labios
{como cada vez que tengo ganas de llorar}
Así soy yo
..................toda yo
................................y mis manías.

Hagamos un pacto
con las fronteras, con el mapa mundi
o cualquier otra asistencia limítrofe
que me haga dejar de pensarte un Atlántico
.........................................y un Pacífico

Hagamos un trato
con los trenes, con las olas
o cualquier otra maravilla arrepentida
-como nuestras soledades-
de haberse ido

Firmemos un contrato
con horario de entrada, de salida
y otras legalidades temporales
que impidan que nos lamentemos
-como se lamentan nuestras ganas-
de haber llegado tarde

Negociemos tu distracción,
y no veas nunca que maldisimulo
cuando me cubro los hombros y me muerdo la boca
{Porque me da frío cuando estoy nerviosa}
{y me hormiguean los labios cuando voy a llorar}

25 mayo, 2009

Llovía

Llovía. Como cada vez que apareces, llovía. Llovía adentro, quiero decir.

Caminamos, como si todos tuvieran un semáforo rojo en la frente y llegamos al lugar de siempre. Ahí, donde huele a París. Donde lloras verdad. Donde lloro canción. Huele a pasado, a libro, a vino. Y tus ojos ilegales y tus labios y tu sonrisa y tus pecados y tus promesas incumplidas y las locomotoras y los dedos fríos y la espalda caliente y la sospecha y la suerte y el ensayo y el error y los paraguas y la lengua... y que hoy me dejé convencer.

En una servilleta me dibujaste un corazón. Yo, con el temblor acostumbrado, devolví el gesto. Te dije, inocentemente, que tengo un ombligo. Me dijiste, convencido, que tú no.

-Cómprate uno
-No quiero, dibújame uno... dibújame uno con tu pulso.

Mi mal pulso. El cosquilleo intrauterino. Tu camisa de botones. Y mi terrible forma de disimular.

{aprovéchameahora}
Me llaman CALLE

24 mayo, 2009

Hoy...

...tengo muchas ganas de ser
- para ti -
un cuadro de Kandinsky

..................o uno de Miró


(... y aunque tú no lo creas,
esto es una declaración de amor)

19 mayo, 2009

Primeras veces

Mis tacones se aproximaron con impaciencia. El pantalón ultrapegado hacía gala de su elegantísima incomodidad. Ganas mías de complicarlo todo, como siempre. Tres pasos a la derecha, tres pasos a la izquierda, taconeo repetitivo, tongoneo monolateral de la cadera y la duda carcomiéndome el cerebro porque, aún y cuando siempre me vanaglorio de mi propio coraje, esa era mi primera vez. Seguro de todo y rebosante de experiencias pasadas aparece él, me dice “princesa” para romper el hielo, sospecho que en mis ojos ve el miedo de una niña que nunca antes había hecho eso. Me ofrece su mano para comenzar.

“Espérate un minuto”, le digo ante la duda de quedarme allí o salir corriendo. “Tranquila, bella, no va a pasar nada”, me dice él con el oscuro doble interés de obtener lo que fue a buscar. Asustada me acerco y sigo sus primeras instrucciones segurísima, además, de que lo estaba haciendo terriblemente mal. Lo miro de nuevo, esperado respuestas que sólo él podía darme. “¿Así? ¿Ya?”, pregunto asustada al ver que no nos estamos cuidando. Él se da cuenta de que así no vamos a llegar a ningún lado y sin titubear me ofrece protección.

Yo ya estaba ahí, ya lo había llamado, era una falta de consideración dejarlo así, aunque en el fondo sé que lo hubiese buscado otra u otras. Los tipos como él pueden con todo, lo supe desde el primer segundo que lo vi en mi vida. Recuerdo que merodeaba por mi calle buscando compañía, cualquiera que fuera, diciéndole a todo el mundo con ese tono sabrosón que se atreviera, que era rapidito. Más de una le hacía caso, yo no, hasta ese día.

Es que una, por más elegante que parezca, también tiene necesidades. Necesidades urgentes. Y viene él y se ofrece así, con esa convicción de que puede hacerlo mejor que nadie, justo cuando estás sola, cuando nadie te ayuda, cuando estás decidida a un “ahora o nunca”. Y caes.
Acerqué mi pierna derecha mientras él me ayudó en el primer impulso. Abrí la otra pierna y la puse alrededor de su cintura. Ya había logrado tenerme indefensa, abrazándolo, como si mi vida dependiese de él y de su bien cultivada habilidad de hacer llegar a quien le pide llegar. ¡Arrogante!. Me arrepentí de aferrarme a su cuerpo como una niña pequeña, bien hubiese podido hacer eso sin tanta dependencia corporal, al fin y al cabo no era un abrazo lo que necesitábamos ninguno de los dos. Pero yo tenía miedo.

No pudo arrancar de inmediato, tuvo que intentarlo un par de veces porque yo lo frenaba clavándole las uñas. Finalmente, me dejé llevar. Comenzó lento, porque el camino que conduce hacia mí siempre ha ofrecido numerosas dificultades. Después aumentó la velocidad y yo, resignada a no volver atrás, comencé a disfrutarlo. Descubrí, entre otra cosas, que es como una montaña rusa, a veces sube, a veces baja, a veces brinca y a veces te hace apretar los dientes y los ojos porque sientes que es lo último que vas a hacer en la vida.

La sensación térmica se trastoca. Dejas de entender la temperatura, no hace ni frío ni calor, pero te suda la espalda. Pasaron 15 minutos, tal vez un poco más, en ese movimiento constante y ese sonido entrecortado que te ocupa la totalidad del oído. Estábamos cerca, ambos sabíamos que estábamos cerca y eso generaba una ansiedad tan grande que él aceleraba sin piedad. “No tan rápido, por favor” le dije, cuando pensé que el corazón me estallaría.

Sentía el olor de su nuca, un olor barato, verdulero, muy poco parecido a mí. Pero no me importaba. Vi el peligro de cerca, muy de cerca y me gustó. Para él, no faltaba mucho. A mí, sin embargo, me hubiese gustado seguir sin otro límite que no fuera el que yo impusiera. Llegamos. Seguramente él, como siempre, estaba apurado.

Me bajé y mirándole a los ojos le di las gracias, no sé por qué. Fue maravilloso, para mí lo fue. Digno de repeticiones compulsivas, tuve miedo de volverme adicta. Mientras trataba de sentir el entrepierna dormido escuché su voz desagradable e inexpresiva: “Págame, pues” me dijo. Me sentí menospreciada porque creía que a ambos nos había parecido estupendo. Tan estupendo como para no cobrar una vez en su vida. A las damas no se les cobra, ¡carajo!. Muchos menos a una como yo. Humillada pagué y no lo volví a ver.


Hoy sigo aquí, propensa a que otra urgencia me lleve a la recaída.

¡Maldito mototaxi!
Me llaman CALLE

Autobuses azules

En un autobús azul pueden comenzar las tragedias. ¿Alguien ha visto a un herido de muerte en un autobús azul?

Yo sí.

Le pasamos por un lado a un banco de sangre que queda frente a una funeraria. Qué irónico. Un depósito de vida y depósito de muerte. Según el hombre. Según su suerte. El autobús se bambolea y el hombre aprieta la herida del estómago con una camisa blanca, efectistamente blanca. Aprieta los ojos, el suelo se mancha, respira profundo para no vomitar. “Sácame este tipo de aquí”, grita el conductor a las puertas de la mayor vergüenza de José María Vargas. Insolente, carajita. Pegada al vidrio sin hacer nada.

Un hombre con bata ex-blanca arrastra por los brazos al herido y lo lanza en la acera angular. Y yo descubro, de pronto, que hay dos tipos de miedo: El propio, que te persigue y te hace correr o paralizarte con igual ímpetu. Y el ajeno, que se te sienta atrás, te sopla la nuca y te obliga a caminar, ecuánime, justo hacia donde nunca quisiste ir.

Entro por la puerta principal. Un manchón de agua enrojecida me recibe con la noticia de que algo (o alguien) había sido arrastrado por allí. Es un lugar oscuro, incluso al mediodía y muchísimas personas conviven como en una plazoleta, con bolsas de ropa y comiendo raspado. Un gran sarcasmo escenográfico. Le doy la espalda a la estatua de un Jesús misericorde que no se explica bien o no le entiendo.

Acceso a la emergencia por donde lo hacen los médicos, de otro modo hubiese sido imposible. Es como burocrático el método, la burocracia del dolor, para ser exactos. Hablo de que tienes que estar verdaderamente lastimado para que seas prioridad. Suena lógico antes todas las lógicas menos la mía, que pide a gritos un país donde los raspones de rodillas de mis hijos también sean importantes.

Él estaba allí, en una camilla sin sábana que de seguro no era más cómoda que el asfalto. Más allá, otras 5 ó 6 camillas con enfermos quejumbrosos que no tuve el valor de ver. Olía triste, metálico y triste, como huele la sangre. La cabeza ladeada del hombre giró 180º hasta que pude verle los ojos, lloraba, y estoy segura que no era del dolor. A veces siento que los enfermos de este país se mueren de rabia, de indignación, de orgullo. Yo tampoco les daría el gusto de tenerme así.

Tuve ganas de gritarle a alguien que lo atendiera, que lo abrazara, que lo limpiara. Que me sacara. Y no hice nada. “Papito”, escuche de la voz entrecortada de una mujer a punto de estallar en llanto. Era su mamá o al menos eso intuyo, porque lo tocó sin titubeos, sin freno. El tiempo pasaba sin que nada pasara en una sala de emergencias donde parecía que nada era tan apremiante.

Nunca antes vi a nadie morir. Es raro. Hay algo que se apaga adentro de las pupilas. Creo que la explicación científica es que la retina se seca y opaca los ojos, yo sigo creyendo que hay algo que deja de ser. Me fui con un grito tapándome los oídos, un grito ajeno y desconocido que me hubiese gustado consolar.

El autobús azul me devolvió por la misma vía. Depósito activo para el banco de la muerte, pensé. Ese día, hice las pases con Dios.

Ojalá nunca hubiese tenido que escribir esto.
Me llaman CALLE

15 mayo, 2009

Soluble

Sus lágrimas son solubles - como soluble es la sal- al agua de la regadera. También se evaporan - como se evapora la lluvia - antes de llegar al suelo. Es mágico ese proceso. El líquido de las lágrimas se evapora como llevándose el dolor, y la sal se disuelve entre una mezcla jabonosa que se va por el desagüe. Ahogar las penas, que llaman. Lavar las culpas. Por eso siempre llora en la ducha.

En el baño impecable y frente a las puertas transparentes hay un espejo de cuerpo entero. Una suerte de autovouyerismo o de presagio constante o de petición descarada. Quién sabe. El vapor tapa/destapa, provoca, rechaza, ella llora, él llega, abre la puerta, la mira, la abraza, se moja con el cuerpo de ella, ella se seca con la camisa de él. Se abrazan fuerte y él llora también. O de como una ve mucha televisión.

Y sí, se ve bien mojada, como abandonada, como débil, como con frío. Pero él debe estar en el jacuzzi de un hotel lujoso (solo o con otra, no importa) huyendo de sus verdades. Salvándose, el niño bonito que se enamoró y no tiene quejas de ella, como las tuvo de todas. Entonces le toca abrazarse, cerrar la ducha y verse en el espejo. Le toca decirse "Puta, qué linda te ves triste".

Entonces se va a ver su película favorita (esa en la que ella llora en el baño y él llega, abre la puerta, la mira, la abraza...) sale corriendo del baño, con los ánimos renovados porque sabe que, a pesar de todo, se ve hermosa haciendo berrinches de niña malcriada yy es él quien se lo está perdiendo. El final de la escena. El último punto... y sus puntos suspensivos.

Me llaman CALLE

10 mayo, 2009

Bolitas de Melón

- Fetuccini a la marinera y una ensalada #$5@&%> (Me dijo Leonardo picando tiritas de zanahoria con un cuchillo más grande que mi cabeza, con los dedos a 2 milímetros del filo y a una velocidad absurda)
- ¡Hey, qué fino (Dije sonriendo con pánico de que se fuera a cercenar un brazo y con ojos de que mi cultura culinaria se quedó en la "Ensalada Cesar")
- Es una ensalada de cangrejo con bolitas de melón... (BO-LI-TAS-DE-ME-LÓN) ...y un almibar blah blah miel blah blah aguacate (Me dijo con la seguridad de quien habla de las líneas de la palma de su mano)

Y con todos esos "blah blah" no quiero decir que soy una desinteresada, en serio, lo que pasa es que me distraje tratando de ver, entre la montaña de ingredientes casi publicitarios, qué son "bolitas de melón". Y lo descubrí. No es una mutación proveniente de un melón al cual le crecieron testículos, ni de un melón jorobado. No. Son bolitas hechas de la pulpa con un artefacto de mango negro que está en nuestra cocina y que se llama "Melon scoop". No escuché el resto de la receta, así que te pido disculpas de antemano pues no seré yo quien la haga en la próxima ocasión especial. Podría intentarlo si me lo pidieras, quizás, las bolitas de melón con una lata de atún creen un efecto marino/dulzón similar al de la ensalada de nombre complicado. ¿En verdad sabías que en nuestra cocina hay un objeto que sirve única y exclusivamente para sacar bolitas de melón?. Vaya, es como una cucharita de helado pero es más cara porque es para sacar melón ¡Qué fetichistas!. ¿Sabías que en cine hay una silla?. Es como una silla plegable sancochezca de jugar dominó pero se llama "Director´s Chair" y yo pondré mi culito en una de ellas, eso la hace cara. De mi lado, también hay objetos que dan risa.

Y con todo esto quiero decir que no te llevé el desayuno, como estás acotumbrada en ocaciones especiales. No fue que se me olvidó, lo juro, pero es que iba a ser un total fracaso. Tú hubieses adorado arepitas cuadradas y grisaseas de mis manos, a mi me hubiese gustado aparecer con una copa de "Mimosa" ignorando por completo que odias beber Champagne a las 7 de la mañana. Igual, sé que no te hizo falta, una hora antes ya había ocurrido el ritual mágico mañanero en el que el peso del hombre de tu vida hunde la cama y con su mano impecablemente blanca te despierta a ti y a tu color canela, con un montón de apodos que no deben salir a la luz pública jamás. Tendrías que verlo, es maravilloso: Rodilla con pantalón gris que se posa sobre el colchón, la media combinada con el traje y el zapato negro pulido fuera del borde de la cama, la taza en una mano, el anillo de oro blanco en la mano que acaricia y la voz de derretido. Es hermoso cuando está así.

Y con eso de "derretido" quiero decir que tiene que estarlo. Hace una hora me dijiste que te saldrías de la cocina porque hay vapor y se te daña el peinado fantástico que llevas. "Lo siento, hoy estoy demasiado hermosa". Tienes razón. Eres un mujer hermosa ¿sabías?. Hay dos cosas que son indiscutibles. Que tienes los ojos más maravillosos del planeta, que miras con dulzura, con verdad. Y que tu sonrisa es perfecta, yo debí heredar esa sonrisa junto a los ojos azules de mi abuela paterna, pero ya vez, Mendel hace lo que le da la gana con uno. Por cierto, el dorado te queda genial, algo ocurrió conmigo que no logro que eso suceda, luego me explicas de qué va la combinación.

Y con todo esto quiero decir que mereces, sin duda, la bandejita mayamera en la cama. Pero ¿Qué tal si la cambiamos por una Laptop y me lees?. Entiéndeme. Sé que a veces defiendo mis ideas de una forma cuadrada e inflexible como un pan tostado: si nunca nos llegamos a entender me partiría, me desboronaría, pero si me miras y me explicas tu lado del mundo, me derrito, como la mantequilla. Cuando no somos compatibles hay cosas que se vuelven amargas y queman, como el café sin azúcar; pero cuando nos entendemos y nos tomamos una foto familiar, resultamos 2 negras y 3 blancos, la medida justa del café con leche. Supongo que hasta aquí nos ponemos culinarios, pues sé que odiarías metáforas con hojuelas de Corn Flakes o con una hallaquita. ¿Desayunamos juntas?

(A esta altura Leonardo debe estár lanzando vegetales salteados del Wok gigante al techo con una sola mano)

Con esto quiero decir que digerirnos, sin duda, es más certero que entendernos. Digamos que no fui una arquitecto con futuro promisorio, pero piensa en si te gustaría o no quedarte sentada en la butaca mientras salen los créditos y aparezco yo. Digamos que no me gusta el rosado ni las minifaldas de jean con leggins, pero darling, el negro me queda di-vi-no y el amarillo ni te cuento. Digamos que no me gustan las uñas largas con una microraya blanca, pero fuiste tú quien me heredó dedos anormalmente largos que se bastan a sí mismos para verse estilizados. Digamos que no cocino los domingos, ok, pero es que me desfiguraría si lo intento y así sería más malcriada, quejona y novelera de lo que ya soy. Digamos que no me gusta que me llames por mi nombre completo, pero es que cuando me dices el cubanísimo "Mima" me vuelvo de 5 años (y a mi me encanta ser niña). Digamos que no voy a misa y odio el 90% de las monjas de mi colegio, pero creo en Dios, sobre todo porque me enseñó que tú eres un milagro de mujer. Digamos que soy terca, insistente y repetitiva, pero piensa que así soy con el futuro, y capaz por eso voy a ser importante. Digamos que no me gustan nuestros muebles y que detesto a muerte los adornos de la sala, pero piensa que tengo algo de tu ojo diseñador, que la tendencia "country" no es lo mio y que apunto al minimalismo contemporáneo. Digamos que guardo cosas que a tus ojos son inútiles, como un VHS, pero piensa que si un día somos pobres será un artículo de colección que podré vender (ok, eso no sucederá, pero te mantendrá ocupada un tiempo). Digamos también que las gavetas destinadas a las "pantaleticas" y las "mediecitas" y demás "itas" están llenas de películas, pero piensa que si un día somos pobres podré tener un puesto de películas difíciles de conseguir a 10 BsF (ok, eso no sucederá, pero te mantendrá ocupada un tiempo). Digamos que no te gusta mi perfume (aunque la humanidad lo ame, cariño), piensa que a mi no me gusta el tuyo porque huele como a doñita, pero es un olor que tengo clavado en el cerebro y que es el mejor olor del mundo porque asi huele "mami". Digamos, princesa, que no soy un sueño, pero piensa que si un día te despiertas de coñazo, como pasa a veces, yo no habré desaparecido, ni me habré cortado a la mitad, he de seguir allí para pellizcarte el brazo. Sí. Yo, la más real y desastroza de todas tus verdades.

Y con todo esto quiero decirte "gracias", por traerme al mundo a hacer de él lo que me ha dado la gana. Por hacerme nena y no néne, para tener la fortuna de tener nénes y no nenas, porque no me banco a las nenas (con acento argentino). Por hacer que me olvidara del flamenco y no andara taconeando las 24 horas del día. Por burlarte conmigo de los bigotes de las monjas. Por comprarme ropa que no me gusta y zapatos que no usaría, en serio, eso me hizo saber que me conozco. Por no entender para qué carajo quiero yo una Polaroid, te voy a tomar una foto y la voy a guardar para siempre. Por mandarme a lavar los Converse. Por tomar prestada la mitad de mis cosas, ehhh, disculpa ¿Esos lentes Over Size que tienes sosteniéndote el cabello no son míos?.

Con todo esto quiero decir que tu sueño dorado era verme con un leotardo blanco haciendo gimnasia artística. Pues, quería decirte que hace poco - mientras me tomaba una copa de vino rosado y esperaba a que se remasterizara un cortometraje - descubrí que la pierna derecha me llega detrás de la nuca (incluso con un jean).


Bueno, te amo a ti, aunque odie el melón
Me llaman CALLE

04 mayo, 2009

Por cierto...

Advertencia: Este será, quizás, el post menos comentado de todo el blog. Lo siento. Hoy quería sonreír por esas cosas simples que, por cierto, me hacen grande a ratos. Tan grande como me gustaría ser siempre. Mis tonterías que valen la pena:

Conversación tipo "Por cierto":

Vicky: ...y con ese despecho encima sí me hubieses odiado
Casaconmúsica (Con cara de asco): ¿Por qué usas la palabra "odio" tan a la ligera?
Vicky: Porque siempre uso palabras exageradas y efectistas
Casaconmúsica: Sí, pero "odio" es una palabra demasiado fuerte
Vicky: ....

Entonces entendí que, a pesar de mis múltiples defectos, nunca aprendí a utilizar esa palabra como la semántica de los malos sentimientos acostumbra. Me sentí orgullosa de mi misma y, camino a casa, me sonreí.

Frase tipo "Por cierto":

Anye: ...Y me miró. Me miró, con esos ojos de pendejo que tiene. Porque eso sí, tiene demasiada cara de pendejo...y se lo dije.

Entonces entendí que - a pesar de cualquier cliché - el amor así, simple, sí pasa.

Bandeja de entrada tipo "Por cierto":

Inbox de Facebook: "Tal vez te parezca un poco loco, pero yo tengo que decir lo que pienso cuando lo pienso porque si no, después, siento que pierde el sentido: cuando me he levantado con todo patas para arriba, tú me has hecho reír un montón"

Entonces entendí que la transparencia, aunque muchos la consideren una locura, debería ser la única forma posible de vivir.

Lectura tipo "Por cierto":

Post de S.A.R Corina Contaris: "Es la pirata perfecta para todas nuestras aventuras, incluso te acompaña en aquellas que todas sabemos son naufragio seguro" (Refiriéndose a su mejor amiga)

Entonces entendí que hay fidelidades que traspasan lo visible, lo posible, lo racional y las lógicas.

Pretéritos pluscuamperfectos tipo "Por cierto":

Casaconmúsica: ...típico, eso pasa porque no eres una niña de lacitos rosados. Yo hubiese sido feliz con una hija como tú.

Entonces entendí que hay entornos que no nos corresponden pero que, invariablemente, habrán otros que compensan.


Declaraciones tipo "Por cierto":

J: Yo nada más quería que me acompañaras a comprar unos vasos. Sí, yo necesito unos vasos. Los vasos son importantes porque después me compro unos vasos feos y no voy a pasar toda la vida usando vasos reciclados. ¿Por qué te cuesta tanto ayudarme con los vasos?

Entonces entendí que el amor tiene formas particulares de ofrecer el "resto de la vida juntos". Que el futuro, en labios torpes, puede ser frágil. Sí, tan frágil como un vaso de vidrio.

Paseos tipo "Por cierto":

C.C Paseo las Mercedes. Domingo. 8:00 p.m.: "Yo me voy a comprar estas medias ¿y tú?. No vale, no te compres esas. Y esas menos, los corazones son niches. Yo preferiría las tobilleras de vaca. Sí, esas mismas"

Entonces entendí que hay cosas memorables. Que es difícil recordar todas las personas con las que fuimos a la playa, a bailar, a comer, con las que peleamos o a las que besamos. Pero estoy segura de que nadie nunca olvida con quién estaba ese domingo por la noche en el que compró medias de vaca rosadas a un precio insólitamente pequeño.
Me llaman CALLE

23 abril, 2009

Últimas recurrencias

Se despertó creyendo que había olvidado todo. Nada más aterrador. Miró el blanco del techo temiendo que la desmemoria se viera así, cuadrada y blanca, como la ceguera de Saramago. Una protuberancia mal lijada y la instalación rudimientaria del bombillo amarillento la hicieron reaccionar.


Se sentó en el medio de la cama, aliviada de reconocer el lugar en el que estaba. Lo miró y sintió que sabía quién era, no él, sino ella misma. Le enroscó el cabello desordenado, le detalló los poros de la tez pulcra, le rozó los labios demasiado rojos para un hombre, calculó el ángulo del mentón geométrico, pensó que tenía el pecho más amplio de lo necesario, el ombligo perfectamente circunferencal y hundido, y que el borde de la sábana anunciaba lo que no debe ser mostrado en público. Público. Púbico. Impúdico. Era él, sin duda, y hasta ese momento no había olvidado nada.


Recitó las vocales, las notas musicales y los números del 1 al 100 con los ojos cerrados una y otra vez. V I C T O R I A, deletreó. Nunca le había gustado su nombre completo, era como recordale que había dejado de ser una niña. Sí, eso también lo recordó, ya era más mujer que otras mujeres. Sintió miedo, debería existir una manera de almacenar recuerdos para cuando el lóbulo temporal medio haya estallado de hastío.

Pegó su nariz a la de él, lo más cerca posible, fosa con fosa, y aspiró el aire espeso, caliente y con restos de nicotina que exhalaba. Era la única forma de no olvidar cómo se respira. Pasó la lengua por esas marcas profundas a cada lado del bajo vientre, en dirección descendente, como el infierno mismo . Era la única forma de no olvidar sus pecados. La barba de tres días revelaba un tacto rústico y lacerante que no dudó en sentir con presión despiadada sobre su propio rostro, castigándose. Era la única forma de no olvidar sus errores. Acercó el oído al lado izquierdo de su pecho, lo deslizó hasta el centro, hasta el punto en el que el sonido se agudiza, grita, recalama, exige. Era la única forma de no olvidar los deberes, los deberes del alma. Se paró en el borde más suicida del colchón y lo miró de cuerpo entero desde arriba, no parpadeó hasta que le ardieron los ojos. Era la única forma de no olvidar sus culpas.

Caminó desnuda y se vio de reojo en el espejo. Se amó como siempre, se odió como nunca. Tenía huellas rojizas de dedos a cada lado de la espalda y la mordida en el hombro izquierdo revelaba una ortodoncia costosa. Eran marcas y las marcas son recuerdos.

Se vistió rápido, así, llena de sudor ajeno. Se robó el único libro que pudo sacar de la pila en equilibrio del escritorio. Sacó también la foto de ambos del portarretratos empolvado y la rompió. Se escribió la palabra "Siempre" en la palma de la mano y apretó el puño hasta que le sonaron los dedos. Lo miró y salió de ahí sin volver a voltear, sin cerrar la puerta. Mantuvo las lágrimas empozadas sobre el labio inferior y se fue para siempre sabiendo que, con o sin memoria, igual iba a olvidarlo. Que las despedidas no son amargas, sino saladas. Y que así de equivocadas eran sus recurrencias.

Me llaman CALLE

17 abril, 2009

No estoy dispuesta a negociarme.
No voy a moderarme
Yo amo los excesos

No me sé su nombre,
pero la llaman
EXTRANJERA
y vive en el 7-D.
A mi, me llaman CALLE

15 abril, 2009

Una casa con música

Es por la paz. Sí, definitivamente, es por la paz. Hay gente que sonríe con paz, que camina con paz, que mira con paz, que da paz. Toda la paz del mundo, de los trenes estacionados, de las góndolas de Venecia, de las piedras que rebotan en el agua y hacen circulitos concéntricos ¿las has visto? Toda la paz de una casa con música. Jardín y música. Y un perro. Pero sobre todo música.

Y es por la sabiduría. Una que no viene de muchos años o de muchas experiencias. No. Viene de haber vivido varias veces, varias vidas ¿si se entiende?. Sabiduría de mundo. De piel adhesiva que se lleva un pedazo de todo lo que pisa. Eso es lo que hace diferentes a los sabios, que adhieren sin absorber, sin hacerse esponja. Y se vuelven imperturbables, místicamente imperturbables.

Y es por las manos. Sí, las manos tienen mucho que ver. Pero no las manos del "mucho gusto" o de la palmada comprometida. Sino las del apoyo, las del "levántate, coño", las del golpe a la conciencia, las que halan, las que detienen. Las que guian pues. También la del gesto magnífico de golpear la mesa cuando se tiene mucha risa. Y las del gesto elegante y rebuscando al hablar. Que son las mismas manos pero en gestos distintos: el de madre, el de maestra, el de amiga (Y poco importa la diferencia).

También por la magia. No magia de conejo en sombrero, nada más lejos. Más bien magia certera, magia sin truco. Magia de aparecer en el momento justo, magia de desmontar los paradigmas, magia de decir las palabras correctas, palabras mágicas que cambian más de lo que creen. La magia, pues, la magia. Como la de las hadas.

Y por la luz. No la que se mide en lumens o watts. Más bien la que atraviesa las transparencias.

Transparente
1. adj. Dícese del un cuerpo a través del cual pueden verse los objetos claramente.

Sí, voy bien. Es de esa luz. La que hace que las cosas se vean con claridad, la que desvanece las sombras complejas que uno se creea solito y sin razón. De esa que ilumina los ojos cuando uno dice algo bueno y repentinamente te hace sentir brillante. ¡Qué tonta! Obvio, es "luz" y la luz se propaga, se refleja, se absorbe y se refracta. Euclides, Epicuro, Galileo y Nweton dijeron eso (Y esos señores sabían, sabían mucho, al menos más que yo). No todo el mundo emana tanta luz, no tanta. No tanta como para que le atreviese el dique de los párpados y se cuele hacia adentro de los ojos, debe ser dificil. Admirable sin duda.

Puede ser también por los oídos. Pero no por los confesamente sensibles a extremos psicóticos, no. Sino por los infinitamente generosos, los que se calan las mentiras evasoras de responsabilidades, los temas que deben interesarle poco o nada, mis bla-bla-bla del corazón, mis esperanzas tan bobas, alguna (des)aventura de mis 21 calendarios, mis argumentos más malcriados, y hasta la exposición apasionada de mi última idea (Con la misma expectativa infantil con la que le recité las vocales a mi madre hace más de 15 años).

Y por los buenos deseos. No los que, de su parte, me favorecen a mi, eso sería egoista. A la inversa. Los que, exponencialmente, le deseo yo. Porque a la gente así se les desean cosas que no se les desearían a nadie más, por ejemplo: Silencio, se les desea silencio del que es útil para respirar. Violines, violas y violoncellos. Y saxofones y pianos. Lirios y tulipanes (por separado). Todos los cubiertos y todas las copas sobre la mesa, siempre. Se les desea buen sushi y café (sin azúcar). Opera. Caminatas sin flojera. El mundo, apropiarse del mundo, para ser exactos. Leer, se les desea un libro inesperado, de un autor inesperado. Días sin nada que hacer. Tardes de reina. Se les desea también coincidencias. Frío que no aturda y brisa que no despeine. Buenas películas cuatro veces al mes. No sufrir nunca de nada tan ridículo como "hiporeflexia del codo" o "intolerancia a la lactosa". Se les desea la valiosa capacidad de subir sólo la ceja izquierda, eso hace que la vida se vea más interesante. Y aprender a hacer trampa. Se les desea madrugadas, muchas madrugadas, todas las posibles. Pero, sobre toda las cosas, se les desea la certeza de que hace casi 200 años Ludwig van Beethoven les compuso una obra en LA menor.

Una de las TANTAS cosas que
haré de grande, es ser como tú.
Me llaman CALLE

06 abril, 2009

When you sleep


Tengo un cuadro tirado en el suelo esperando su tiempo, una pila de libros que no he de volver a leer. Tengo dos entradas para un concierto de un grupo de música que no aparece ni en la televisión ni en la prensa, me gustaría ir contigo pero sé que ese fin de semana tienes cosas que hacer. También tengo unas sábanas por lavar que perderán tu olor {lamentoeso} Creo que han adquirido la forma de tu espalda {nolamentoeso} Tengo sobre mi mesa el libro aquel que me prestaste y que me cuesta leer. Sé que cuando lo acabe, no me quedará nada tuyo. Bueno, la nariz de payaso. Me pone de buen humor sentir su prensencia en la tercera gaveta del buró. Nunca sabes cuándo te va a hacer falta una nariz de payaso. Yo tengo una. Tú me la diste.

Tengo la computadora encendida. Me gusta ver tu nombre y tu foto en la pantalla. Es la forma de asegurarme de que no eres una ilusión. Ahora no está, quizá porque duermes a mi lado. Tengo también dos ojos tristes con los que te miro y cuestiono mi suerte. Y tengo un racimo prolífico de derrotas que llaman a mi puerta y me entristecen. Entonces tu sueño me recuerda que no tengo por qué perder cada vez que apuesto y eso me gusta. Casi tanto como el lunar de tu cuello. Quisiera decirte algo. Pero ahora estás dormido, no quiero despertarte, creo que es mejor que descanses. Tú avión sale mañana temprano. O mejor sí, despiértate. Tengo ya demasiadas ganas de volver a verte.

Me llaman CALLE

05 abril, 2009

Debimos ser


Nací el noveno día del primer mes según los almanaques modernos (esos que intentan situarnos en tiempo y espacio). Fue en este país de abismos donde tuvo lugar tal acontecimiento. En esta utopía al borde de un naufragio, y en su ciudad capital -con nombre de mujer dormida- fue donde vi la luz por primera vez. Aquí crecí, fui valiente y cobarde con igual remordimiento. Aquí construí mis castillos imaginarios, tuve el asfalto como reino, como paraíso, como frontera. Aquí tenemos todos un poco de pan y miseria, el sol del medidía que alarga las sombras y fatiga las horas con un cansancio como de haber estado todo el día juntando sueños. La gente, los amigos, los lugares, las aceras pintadas por los niños y pisoteadas por la gente mayor, cada árbol martirizado, víctima de un pacto entre dos adolescentes. Los minutos de silencio por los mártires, las consignas, nuestras historias de hombres admirables, de muertes perpetuadas. Mi primer beso como un descubrimiento, los días sin nada más que hacer que amar, que inventar juegos al azar, sin ningún otro compromiso que nombrar estrellas e imaginase sentado observando el horizonte invisible donde el mar y el cielo copulan toda la noche para volverse una sola masa obscura ante nuestros ojos. Allí está mi ciudad, en esa latitud del mundo donde la risa llega con el viento y es como algo pegajoso que se adhiere a la piel y te vuelve incrédulo, ese lugar estratégico para olvidar todo y paradójicamente, vivir del recuerdo, para inventar palabras nuevas, para amar y odiar como una verdad peligrosa. Un lugar que debió ser para alguien, una vez, la tierra más bella que ojo humano alguno haya visto.
Me llaman CALLE

22 marzo, 2009

La esquina El Socorro

Enlistada en las filas de las Fuerzas Armadas (La avenida, no las Nacionales) está ella. No se para derechita ni respeta el uniforme, más bien tiene la espalda doblada, el pecho herido de abandono, la ropa raída, la piernas temblando... mi esquina...que antes flanqueaba...ahora flaquea. Así de irónico es el olvido.

Mi esquina tiene una novia al otro lado de la calle. Solía verla entre el pasar constante de carros, nubes de smog y de gente. Se querían platónica y alejadamente. El corneteo y las ambulancias los sacaban del embelezo, pero hace 6 meses que no se ven porque la construcción inconclusa de Bus Caracas se interpuso entre los dos. Así de irónico es el amor.

Tiene mi esquina un poste verde de bombillo quebrado del que cuelga un cartel que proclama una arepa a 3 con 50. O luz o comida. Así de irónicas son las posibilidades.

Hay también un zapatero que no envejece nunca, siempre en su carrito de metal, siempre con un lápiz detrás de la oreja izquierda, siempre con las manos embarradas de una mezcolanza amarilla de pegamento y cuero, siempre al lado del hombre que tiene un kiosco en el que sólo venden trenzas de zapatos ¿Cuántas habrá que vender para darle de comer a un niño?. A 7 metros de ellos está el jíbaro clandestino, una suerte de clon de Pedro Knight de piel más clara, que vende incoherencias varias en una caja de cartón: bombitas de agua, máscaras plásticas, mentol chino tapa roja, audífonos, pilas y una imitación de Barbie sin ninguna articulación corporal. La que quema los CD's, el que talla tu nombre en madera y el tipo que anuncia los 20 plátanos por 10Bs.F. Así de irónico es sobrevivir.

El edificio "El Dorado" se levanta como un oasis inescrutable, con sus pisos pulidos, su pizzería, su panadería, su perfumería, su supermercado, su cyber café, su peluquería, su cafetería, su tintorería y su tienda de video. Como si fuese un pecado pisar las aceras sucias, a menos que se tenga una emergencia de magnitudes incalculables. A las puertas de su Banesco, justo cuando termina la cerámica blanquita, una frontera de cartones le hacen una cama a la realidad. Un hombre duerme, esquivado por los tarjetahabientes, bajo una sábana de diarios nacionales. Así de irónicas son las clases sociales. Así de irónico era Adam Smith.

Sentado en una silla de extensión azul, el desocupado le piropea el culo a la transeúnte que, en su intento por lanzarle un paraguazo, enclava el tacón en la alcantarilla. Y ahí deja el zapato, que se llenará de lluvia y dará de beber a un perro. Perro que orina un árbol sembrado en basura y negado a morir. Árbol que lanza flores que compiten con las del kiosco de al lado, que a su vez son tapadas con una bolsa de basura que les puso el desocupado para que no se mojen de más. "Flores de Galipán, embellecen a Caracas". Así de irónica es la belleza.

Del estacionamiento del edificio sale una Tucson negra, la maneja una niña de 18 años que va rumbo inyectarse en las venas la primera dosis de heroína de su vida. Es hija de un ministro y hace 2 meses abandonó la universidad privada a la que va otra chica que, en mi esquina, para la camionetica en medio de un tumulto de gente. Así de irónico es el futuro.

En esa esquina busca desperdicios quien quiere comer, por lo menos, una vez al día. Busca ofertas el ama de casa que quiere hacer sopa hoy. Busca potes plásticos en el almacén chino, el oficinista que quiere llevarse la comida al trabajo. Busca transporte quien quiere irse lejos. Busca libros quien quiere leer. Busca drogas quien quiere olvidar. Se pone zapatos caros quien quiere ostentar. Se sienta a hablar con extraños quien quiere compañía. Se pone a lanzar improperios quien quiere salir de allí. Se pone minifalda quien quiere un piropito. Así de irónicas son las ganas.

Un niño sonríe con el Bati-bati de uva vendido por el viejo heladero que, al abrir el carrito, recuerda que "San Tomé" lo espera para un trago de media tarde. Sonríe el heladero. El loco baila eufórico al ritmo del vallenato que sale del radio viejo de una buhonera que cuenta sin pudor sus aventuras sexuales. El muchacho bonito se ríe con picardía. La señora descubrió en "Panchita" el número ganador y ahora salta dificultosamente su premio mayor (Compartido, por cierto, con 15mil ganadores más). Así de irónica es la alegría.

La universitaria culta camina con un Ipod full volumen en los oídos. Se alegra mucho de no saber de qué hablan allá afuera. Maldice mucho cuando, el viernes por la noche, los vagos hacen parranda con el carro abierto y la consideración en un bolsillo. Sin embargo, los lunes, cuando empieza el escándalo de principio de jornada que le trastorna los "5 minutos más", se alegra de estar viva, de amanecer, de que Caracas la despierte con un beso... de empezar. Así de irónica es la paz.

En la época del cliché de los techos rojos, fue un puesto de "Socorro" para hacendados de la zona. Más tarde tuvo la construcción más prometedora de la nueva década. Luego fue una artería vial envidiable y ahora, al principio de un nuevo siglo (Que empezó siendo ocaso y no aclaró) es el ombligo de un caos que se mueve en dos sentidos. Cotiza-Puente Hierro / Puente Hierro-Cotiza. Así de irónico es el destino.

Entonces, desde el piso 5, del edificio “El Dorado”, de la esquina El Socorro, de la Avenida Fuerzas Armadas los ojos mojados del futuro se quejan, fruncen el ceño, miran con rabia. Pero no hacen nada. Entonces se conforman, piensan en mañana, se cierran. Mejor no mirar. Así de irónica es la culpa.

A esta, la esquina del medio de las Fuerzas Armadas, algo la reprime más cruento que lo militar. Alguien la lastima, alguien la maltrata, alguien le pide perdón, alguien le sonríe, alguien la conquista, alguien le lleva flores, alguien le promete... alguien consigue volvérsela a revolcar. Mi esquina herida, mi esquina ingenua, mi esquina puta. Desde esta, mi esquina, donde lo perpendicular converge, te invito a caminar.

Me llaman CALLE

15 marzo, 2009

La ciudad de la furia...

Mientras me abría los ojos cansados a punta de maquillaje pensé en que nunca había ido a Valle Arriba en otra cosa que no fuera un comodísimo vehículo con aire acondicionado y música de Teenager de la que, debo admitir, disfruto. Pensé en que sólo me he montado como 3 veces en mi vida en un Metrobus y que siempre había estado acompañada de alguien que veía la ruta por mi, por tanto, no tenía la más mínima idea de dónde estaría la, (todavía) casi inexorable, parada del transporte público. Equis. Igualmente podía arriesgarme y preguntarle a todo el mundo cómo llegar, total, a mi me encanta hablar con desconocidos. Salí y lamenté haber olvidado sobre la cama "La importancia de llamarse Ernesto" de Wilde y las canciones de Calamaro...desde entonces, ella, no paró de hablarme.


Caracas decidió ponerme a prueba y con tonito de sobrado me dijo: "Princesa, te llevo" - con la boca de un taxista de la línea de mi edificio. No, gracias. Caminé (sin libros y sin Ipod) contenta por lo que iba a hacer. "Mira qué bellas, ¿Por qué no te compras esas sandalias, las amarillas?" me dijo Caracas con la voz de una mujer adherida al vidrio de una tienda. Yo volteé y pensé que mañana las compraría con el dinero que no me gasté en taxis.

Caracas se la da de interesante. Pero la gente creída siempre resulta seductora.

Esperé la camionetica y Caracas me enseñó que había una ruta de transporte público que te lleva, casi desde la puerta de mi casa, hasta Las Mercedes y se paran frente al Tolón - imitando la voz de un gordito que le explicaba a la novia cómo llegarían al cine. Me subí a una buseta de avisos verdes que indicaba "Altamira" y "Sambil" como si fuera el nombre de una calle, sonreí. Un tipo me dio un paquetes de 27 agujas y Caracas me explicó - con tono de Infomercial - que constaban 3 Bs.F que no enriquecen ni empobrecen a nadie, que las agujas curvas sirven para coser zapatos, que una cosa como con la cara de María Teresa del Toro sirve para enhebrar fácilmente y que no debía comprarlas porque son Chinas y se rompen (eso último me lo dijo, en secreto, con la boca de una señora que iba detrás de mi), no sé que tiene que ver una cosa con la otra, pero le hice caso, aunque a mi me encanten las cosas chinas.

Caracas se la da de sabelotodo. Pero es sólo porque le gusta enseñarme.

Esperé mi destino mientras Caracas, en el asiento de al lado, cantaba una salsa nasty que decía: "Ay, quédate, hoy no vayas al colegio....bla bla....chupar el néctar de tu flor" GRA-CIAS. Aguanté la risa como por 15 minutos, pagué y me bajé. Un tipo como con mil pulseras en cada brazo se me acercó y Caracas empezó a decir, con acento colombiano, que le comprara una pieza de Arte Murano para las malas energías por 5 Bs.F, las vi, pero eran horribles y como no compré el tipo me regaló un papelito que decía Jehová te llama. Fuerte.

Caracas es absolutamente arrabalera. Pero da demasiada risa.

Le pregunté a un muchacho bonito cuál de las dos colas para el Metrobus era la correcta. Caracas, sólo por alejarme de él, me dijo que era la otra. Me puse de última y toda la gente cercana tenía un Ipod y silabeaban una canción sin llegar a cantarla, no pude dirigirle la palabra a nadie más. Mis amigas me llamaron para rescatarme del martirio de esperar bajo las primeras gotas de lluvia de la tarde, pero Caracas hizo aparecer al Metrobus a lo lejos para que me quedara allí.

Caracas es celosa. Pero es porque me quiere.

Un niño hermosísimo con síndrome de down se paró atrás de mi. "Siéntate aquí" yo te hago la cola - le dijo Caracas en la voz de su acompañante y le puso un banquito de cemento cerca. El niño, que en verdad no era tan niño, preguntaba incesantemente por cosas a su alrededor, repetía unas cuantas groserías sin saber lo que decía y Caracas le enseñaba lo que estaba bien y lo que estaba mal. Justo antes de montarse, el niño exigió su derecho a estar sentado e insistió en que iba a esperar al siguiente Metrobus aunque se mojara, Caracas hizo que la gotitas dejaran de caer de inmediato y dijo con voz complaciente: "Tranquilo, Ricardo, yo hago lo que tú quieras". Ayer, no hubo lluvia en mi ciudad.

Y es que Caracas es caótica. Pero sería incapaz de lastimarnos.

Yo estaba parada y escuchaba una conversación ajena con detenimiento. Un muchacho moreno muy claro, de facciones finas, con acento Sureño y con ojos redondos, hablaba con un anciano de acento italiano sobre el Comunismo. Sabía mucho y hablaba con seguridad. La señora de al lado escuchaba y lamenté no estar en su lugar para poder entenderlo todo. Cuando el Metrobus se detuvo la primera vez caminé para pedirle al conductor que me indicara mi destino, no sé qué pasó, pero un muchacho bonito había ocupado el lugar de la señora y al verme de pie me ofreció el puesto, me explicó que me bajara una parada después de él y me dijo su nombre.

Caracas se tarda un poquito. Pero es un caballero (Y, a veces, se hace llamar Santiago)

En mi posición privilegiada escuché que Caracas dijo que 15 de Febrero estaba en París y por eso no votó, no le creí. Parlez vous française?, le dijo al señor de acento italiano y empezaron a evocar a Europa con un acento DI-VI-NO. No entendí mucho, porque no manejo bien el idioma, pero por 15 minutos dejaron de hablar de política y se describieron mutuamente las ciudades que conocían. "A mi me gusta Sarkozy", dijo Caracas en francés. ¡Uf! a mi también.

Caracas tiene una realidad dura. Pero, por lo menos, no nos miente.

Los dos hombres, que se conocieron ahí, hablaban y hablaban sobre sus vidas, se daban la mano ante las coincidencias, daban sus conceptos de justicia y de Patria, lamentaban las muertes semanales en Venezuela, las comparaban con las muertes de la guerra (Como ya había leído en la pluma de Alieska), se resignaban a un inminente exilio y trataban de explicar por qué todavía hay gente que no quiere cambiar de sistema... Entonces, justo cuando yo estaba a punto de bajarme, Caracas me dijo con una sonrisota de oreja a oreja, lo más bonito que he escuchado últimamente:

"Mi único fanatismo es respirar.
Mientras yo respire
¡Soy un fan de la vida!"

Caracas es un hombre y yo le gusto... él a mi también

Me llaman CALLE,
bala perdida,
así me disparó la vida.

10 marzo, 2009

...ha escrito en tu muro

De por qué los mensajes de Facebook
de Camilo Maldonado me hace sonreir:


"Victoria se detuvo un momento y pensó lo ineludible:

- En este momento todos deben estar pensando en .

Y así fue"

Me llaman CALLE...

06 marzo, 2009

Si quieres ser como yo

Me gusta imaginar que algún día habrá alguien que se despierte queriendo parecerse a esta persona que escribe. Si eso llegase a ocurrir, esa persona debe tener algo en claro: jamás, pero nunca jamás de los jamases, cantará tango con los ojos abiertos, eso es algo que yo no haría.

Sin embargo, esa persona, sí podrá abrazar desconocidos, nunca logrará cerrar las puertas de un carro al primer intento y se pondrá contenta cada vez que vea un elefante o una jirafa. Hermosísimos.

Adorará las locomotoras de vapor, los campanarios, las librerías, el sonido de las cajas registradoras, las máquinas de escribir, los ábacos, los morteros, los candados, la taquigrafía, las balanzas, las cajitas de música, las crayolas y los paraguas. Son preciosos los paraguas (pero no tendrá uno)

La rutina debe ser la siguiente: Se despierta uno con el cabello hecho nada (menos cuando duerme acompañada), da vueltas de un lado a otro en la cama, recoge la cobija del piso, hace ruidos incoherentes y se amontona las almohadas (que deben ser 5) encima. Se levanta sin hablarle a nadie y va al baño directamente (no se debe pensar en nada); no es hasta después de 20 minutos bajo un chorro de agua extremadamente caliente que se percata uno de que, efectivamente, se está bañando. Se procede entonces a aplicar un poco de cada uno de los líquidos del baño y sale (siempre apurada, siempre con prisa, siempre siempre siempre TARDE) a comenzar el día. El resto nunca es igual, por tanto, no hay instrucciones, nada más tomar cantidades incoherentes de café y un cigarrito de media tarde.

Ese alguien puede usar cualquier color de ropa, menos chillones (anti-pielmorena) y puede llevar cualquier corte de cabello, pero siempre largo.

Debe considerar que: "Siempre" es la palabra más bonita de todas. "Pellejo" es la más fea. Y "Acemita" la más graciosa (reir en este punto).

Los sueños también tienen sus peculiaridades: deben ocurrir en colores fríos (resaltando tonos verdes y azules) o en blanco y negro. Siempre son en Stop Motion y con canciones alegres de fondo. Casi nunca tienen diálogo e incluyen besos.

Esa persona debe temerle a las mariposas, un terror extremo, insoportable. No le debe gustar el chocolate, ni casi ningún queso (olvidarse del Fondue). Debe adorar el vino de todos los colores y champagne rosa (y guardar los corchos). Debe saber preparar Cosmopolitan y no tolerar el whisky. Debe admitir que escucha, de vez en cuando, música de camionetica (y que le gusta y se la sabe). Debe saberse muchos boleros viejos, muchísimos tangos y trovas, y adorar las canciones venezolanas. Debe adorar a Caracas, debe querer conocerla y sufrirla. Debe desarrollar una obsesión por las manos, las bocas y las mandíbulas masculinas. Debe derretirse ante una barba de 4 días. Debe extrañar mucho las Sorbeticos y decir "te quiero" cuando le nazca decirlo. Debe pedirse (y darse) permiso ante cualquier decisión importante. Siempre tiene que entender tarde los chiste y no ver ni un poquito de lejos. Siempre debe tener los lentes sucios y dejarlos olvidados en todos lados. Debe querer limpio y no darse cuenta de muchas cosas feas que le pasan cerca. Debe querer cambiar el mundo, con algo grande, mágico, I-NE-NA-RRA-BLE. Debe llorar cuando ve personas pidiendo dinero. De vez en cuando deberá pelear con ella misma y dejarse de hablar y todo. Debe tener los mejores amigos del mundo. Tiene que dormir con una luz encendida y sentir miedo si se la apagan. Debe adorar las creyones y los cuadernos que tienen hojas en blanco. Los orgasmos deben adormecerle un sentido. Nunca, pero nunca, compraría un pisapapeles y querrá tener un reloj de esos redondos que tienen una cuerdita. Necesitará, casi para poder respirar coherentemente, su cámara Polaroid y cuando él le dice "te amo" y la besa en la boca, debe desear que no amanezca.


...También deben llamarle de alguna forma
... por ejemplo, a mi, me llaman CALLE

28 febrero, 2009

Usted
que es una persona adulta
- y por tanto
sensata, madura, razonabe,
con una gran experiencia
y que sabe muchas cosas -

¿Qué quiere ser cuando sea niño?


Me llaman CALLE...

04 febrero, 2009

¿Las penas se cocinan?

Tal vez sí,
porque cuando la novia del cocinero lo abandonó,
a él le salió sal en los ojos,
y sus dedos de cebolla larga fueron gajos que no servían para nada,
y en su boca, los dientes de ajo espantaron la sonrisa,
y se fue el aroma de pimienta de sus alegrías,
y finalmente el cocinero no tuvo más remedio que colocar sobre la mesa
- en un plato que era en realidad un ataúd de porcelana-
al rehogado tomate de su corazón.


Me llaman CALLE...

29 enero, 2009

Cuando me tapo los ojos



...creo que soy invisible


Me llaman CALLE...

14 enero, 2009

Los orgasmos simultaneos les adormecen un sentido.
..........................................................A él, el del oído.



(A ella, el del ridículo).


Me llaman CALLE...

13 enero, 2009

Conversaciones

Él: Las cosas no tienen significación, tienen existencia.
Yo: No, yo creo que es como una frase de la película Princesas..."Existimos porque alguien piensa en nosotros y no al revés".
Él: Yo existo cuando me miras, como las pinturas.
Yo: O cuando te toco, como las eculturas. Depende del arte, Fulano, todo depende del arte.
Él: Exácto...O cuando me besas y ese tipo de cosas.

(Brusco cambio de tema)

Me llaman CALLE...

12 enero, 2009

Sabines

Espero curarme de ti en unos días.
Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.
Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno.
Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, ni es poco, es bastante.
En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado.
Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama.
(Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”…Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”.)

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo.
Para dártelo.
Para que hagas con él lo que tú quieras:
guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura.
No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas.
Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Me llaman CALLE...

30 diciembre, 2008

Él dice:
Bueno la mia es: viajar mucho, hacer muchos contactos, hacer negocios.
Él dice:
Conocer mujeres y después olvidarlas
Él dice:

Hasta conocer a la que me quite las ganas de viajar solo y casarme
Él dice:
Tener 3 hijos, dos niños y una niña
Él dice:
Tenerlos aca en Venezuela, que pisen Caracas y luego que se vayan a donde más les guste.
Él dice:
Montar vallas publicitarias en Sur-América, con buenos mensajes, ecológicos y divertidos.
Él dice:
No, divertidos no. Interesantes.
Él dice:
Escribir un libro
Él dice:
Hacer un álbum de fotos de todo lo que he viajado
Él dice:
y hacer mi amado y soñado DCL
Él dice:
Diccionario de Coloquialismos Latinoamericanos

(sonrisa)
...a él sí que lo llaman CALLE

29 diciembre, 2008

....Tengo GANAS

de ser
un V I C I O...


...Y no un capricho de tu Sistema Neuroendocrino de Facto


Sistema Neuroendocrino de Facto: Dícese del conjunto de órganos y tejidos secretores de hormonas que se apodera ilegitimamente de un individuo del sexo opuesto, en momento de inexplicable y egoista conveniencia, desapareciendo súbitamente unas horas después.
(Carlos y Victoria Sequera)


...Me llaman CALLE

25 diciembre, 2008

Asimetrías londinenses

... o cómo todo luce mejor desde lejos (aunque de este lado haya vacíos de ti)

Solimar dice: de los Ángeles!!!!!!!!!!!
[VcKy] dice: ¡Feliz navidad, feliz año, feliz cumpleaños, feliz navidad, felices carnavales, feliz semana santa!
Solimar dice: y demás festividades a nivel nacional!
[VcKy] dice: Feliz día de San Pancracio
Solimar dice: San Marcelino es mi favorito
[VcKy] dice:jajajaj verdad, qué fuerte tu nombre!
Solimar dice: No muchos lo saben en Inglaterra, trato de ocultar mi verdadera identidad
[VcKy] dice: jajajajajaja tú te puedes llamar Marcelina en Inglaterra, allá todo suena bien
Solimar dice: Cierto
[VcKy] dice: Pregunta de rigor: ¿Cuándo vienes??
Solimar dice: Eehhh, no este año
[VcKy] dice: ¿No este año? ¿lo que equivale a que no sabes si el próximo?
Solimar dice: Exáctamente
[VcKy] dice: Quiero vivir en Londres
Solimar dice: Yo huyo de Londres...especialmente ahorita con ese frío!!!!!!
[VcKy] dice: ¿Puedo sobrevivir tejiendo cositas en el pelo de la gente o haciendo artesanía barata?
Solimar dice:mmmm no creo
[VcKy] dice: ¿Artesanía cara? ¿Artesanía barata que finje ser cara?
Solimar dice: jajajaj los ingleses igual lo compran... yo no. No hay muchos buhoneros, pero hay un mercadito los domingos. El Portobello road.
[VcKy] dice: ¡Quiero irme del paísssss!
Solimar dice:¿Tus razones? ¿La misma mierda?¿Chávez y toda la porquería junto a él?
[VcKy] dice:No, lo que pasa es que no siento que las cosas vayan a cambiar
Solimar dice: Ni yo, pero no puedo hablar porque yo no estoy allá. Ya no me gusta hablar de eso, prefiero recordar lo lindo que es mi país, más nada.
[VcKy] dice: No es lindo, es arrechííííísimo, pero quiero venir de visita. Siento que necesito irme para poder recordar lo lindo que es
Solimar dice: ¿Sabes qué es malo? cuando un ingles o cualquiera me pregunta: ¿Has visto el Salto Ángel?. Y yo les digo: No, pero soy de Caracas jajajajajaja ¡Qué nula!
[VcKy] dice:No, pero he ido al Sambil jajaja
Solimar dice: Ohh el Sambil...debemos estar orgullosos del Sambil...es demasiado fino
[VcKy] dice:
¿Orgullosos? ¡Es horrible!!!!
Solimar dice: Los centros comerciales de Londres no son tan finos, no tienen tiburones jajaja
[VcKy] dice:¡Descarada! jajaja ese tiburón se murió como en el 98.
Solimar dice:¡Mentira!
[VcKy] dice: Te lo juro, queda como una sardina. Mira esto, te lo hice hace mucho.
Solimar dice: ¡Marica me usas! , nunca lo leí, ahora tendré más cuidado con mi ortografía y tiempos gramaticales.
[VcKy] dice: jajajajaj no, yo edito
Solimar dice:Ufff, eres grande
[VcKy] dice: En mi blog hay un Wishlist de cumpleaños y sales... pero ya se que no vienes. Lo importante es que hay cosas que no caducan , estarás en la próxima lista también.

“Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia,con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias”

Neruda

...con mi Dios que se equivoca
con mis rabias archivadas
con mi caja de recuerdo que eventualmente estorbarán
contigo, con tantos
sin mi.



...Me llaman CALLE

20 diciembre, 2008

December 21th - The annual synchronized global ORGASM for peace.

Este 21 de Diciembre de 2008 a las 7:34 a.m. (Hora de Venezuela) se estará llevando a cabo (....o acabo, qué mal chiste) la sincronización mundial de orgasmos por la paz.

No se trata de un evento de Facebook creado por el noviecito puberto y lampiño de alguien, sino del leit motiv de la organización Global Orgasm cuyos dueños son Donna Sheehan y Paul Reffell, los también co-fundadores de la organización pacifista Baring Witness: un colectivo mundial que se ha encargado de expresar sus deseos de paz públicamente...y desnudos.

Según ellos, el Orgasmo Global es una forma de que más hombres y mujeres participen en un esfuerzo por cambiar el modo en que los humanos llevamos nuestros asuntos. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?. Es fácil: El Global Consciousness Project, con sede en Princeston, administra una red de Generadores Aleatorios distribuidos alrededor del mundo cuya utilidad es medir el efecto global de la conciencia humana sobre la materia y la energía durante sucesos de gran difusión (como los atentados de las Torres Gemelas, grandes protestas contra la guerra, catástrofes naturales, actos de guerra y meditaciones en masa). La conciencia humana concentrada tiene efectos medibles.

Se supone entonces que, concentrando nuestros pensamientos durante y después del Gran Orgasmo Global en ideas de paz y armonía se podrían reducir los niveles mundiales de violencia, odio y miedo. ¡Qué buena forma de cambiar al mundo!

La propuesta está dirigida a todos los hombres y mujeres, de cualquier edad, con cualquier preferencia sexual, sólos o acompañados, sobre todo en países que poseen armas de destrucción masiva y, muy importante, en lugares en los que se usa la violencia en lugar de la diplomacia. Lo que quiere decir que en Venezuela necesitariamos un orgasmo por cada "Alo presidente", uno por cada cadena, uno por cada vez que Chávez le dice alguna atrocidad a Bush, uno por cada vez que nos golpean en la Plaza Bolívar. ¡Wow! somos demasiado eróticos.

Ahora bien ¿Las mujeres que fingen los orgamos son una especie de políticos corruptos? ¿Los hombres malacama deberían ser investigados por incitación al odio? ¿Jenna Jameson y Rocco Siffredi son como una ONG? ¿El británico Michael Winterbottom, director de la película "9 songs", es como una suerte de Gandhi? ¿ Kieran O’Brien y Margo Stilley, los protagonistas del mismo filme, son como Lennon y Ono? ¿Mañana Amèlie podrá contar los orgamos? ¿ Los creadores de la página web "Beatiful Agony - Facettes de la petite mort", que muestra videos de hombres y mujeres teniendo orgamos en primeros planos cenitales, son como unos Robert Capa modernos? ¿Cómo sería el planeta si todos nos sintieramos así de bien? ¿Puede ser esto una definición de Paz?

PD: Tengan orgasmos mañana.
PD2: Vean "9 songs", es como una porno pero bonita.
PD3: Yo sí quiero andar por la vida con la camisa de Global Orgams que dice "More-gasm, not Wargams" y el con bolso que dice "Peace Begins with O"


Sabrosísimo, me parece


...Me llaman CALLE

17 diciembre, 2008

Fantoche dice: NO



...Se apellida Sequera
...La llaman Maily
...Me llaman CALLE

09 diciembre, 2008

¡Hi Boy!

Domingo 6 de diciembre de 2008. Altamira. 7:30 p.m.:


Un hombre enorme, extranjero, ni-gé-rri-mo como una sombra, de esclerótica amarilla, labios púrpura y dientes falazmente blancos, se malentiende en español con dos mujeres que le dan explicaciones sobre su economía personal. Él, naturalmente, no entiende un carajo y a cambio sonríe, habla alto y repite incesantemente preguntas cuyas respuestas no logra entender nunca. Lleva esa camisa celeste manga corta de los choferes de transporte público, y está tan contento de vivir en Caracas que sentí algo de envidia. Por los ojos de mi hermano, supongo que él también.


A pocos metros otro hombre: estatura promedio, tez blanca curtida de años y de abandono, cabello largo y canoso, barba espesa y ojos increíblemente verdes, cuenta monedas que saca de un bolsillo roto. Tiene la ropa sucia, los zapatos le quedan pequeños y tuvo que romperlos en la punta, porta orgulloso su gorra gratuita del “socialismo unido” y está tan conforme que sentí lástima. Por los ojos de mi hermano, supongo que él también.

Se acerca con confianza al hombre negro y se sienta a su lado como quien lo conoce de toda la vida:

-Hi boy, le dice.

Y desde ahí en adelante sólo hablaron en inglés. El hombre blanco hablaba en un británico extremadamente fluido, no titubeaba, no se equivocaban y salvo algunas sustituciones de las terminaciones “the” o “ther” por “tha”, tenía un acento y una pronunciación IMPECABLES. No pude traducir y memorizar todo lo que se decían, pero fue más o menos así:


(En ingles)
-¿De dónde eres?
-De Haití, estoy aquí porque me encanta Venezuela. Yo amo Venezuela. Ustedes siempre están contentos, como yo.
- Sí, siempre estamos contento. ¿Eres Haitiano?, por eso tu inglés es tan extraño. ¿Parlez vous française?
- Sí, y hablo Creole. Y tú ¿Por qué hablas tan bien el inglés?
- Porque yo no hablo inglés, yo pienso en inglés y hablo español. Mi papá era venezolano, pero mi mamá era rusa y aunque nunca tuvimos dinero para estudiar, ellos leían tanto que hablaban muy bien. Tengo mejor léxico en ingles que en español. Me hubiese gustado aprender a hablar mejor el castellano.
- ¿Hablas mejor ingles que español?
-Más bonito, hablo más bonito en ingles. Ahorita tengo que ir a Parque Central, a esta hora es peligroso, pero no más que yo. ¿Me das algo de dinero para pagar el Metro?

El Haitiano le entregó unas monedas y comenzó a hablarle en su mal español

-Toma y cuídate
- Bye boy
- Hey, ruso, tu mereces ser feliz en este país. Mereces estar feliz
- Always (Y mi corazón se partió en dos)
-La gente de Venezuela es demasiado inteligente, pero no les enseñaron a agradecer lo que tienen.

Y mientras el hombre de los ojos verdes caminaba sonriente a su destino, el haitiano repetía en voz alta lo mucho que amaba Venezuela.


Me sonrió.


...Me llaman CALLE

05 diciembre, 2008

El día que recordé a Itatí Cantoral


...fue un día bastante fuerte.

...Me llaman CALLE

25 noviembre, 2008

La librería

Hay sueños que se vencen, yo ya sabía eso. Ganas que deben ser desechadas cuando expiran. Sueños que caducan más por falta de intención que por exceso de tiempo. Y esta manía, esta manía de desempolvar el cadaver y darle respiración boca a boca de vez en cuando. Y desesperarme. Y volver a preguntarme si es posible. Y ponerme triste por cosas por las que NADIE más se pondría triste. Como cuando compré una Polaroid y supe, dos días después, que habían descontinuado el papel. Como cada vez que digo "¿Cómo no se me ocurrió?". Como cuando pienso en las campanas, los candados, los ábacos, los candelabros, las máquinas de escribir, la taquigrafía, las balanzas, los morteros, las cajas de música y las locomotoras de vapor. ¡Qué bonito suenan las locomotoras de vapor! con ese sonido que, a juro, hace que el amante arrugue los ojos como si con eso fuera a oir mejor la despedida de ella. Porque el sonido de las locomotoras siempre preludian los besos de despedida.

Yo quiero una librería. Sí. Ese es mi sueño vencido. Salir de algun rincón extraño del espacioso local con un camisón largo de liencillo negro. Y un anillo grandote y turquesa que adivina el futuro según Lorenzo, el repartidor de tallarines chinos de mis mediodías. Quiero que el fotógrafo guapo de la escuela de enfrente se percate de mi entrada y me salude:
-Hola Victoria
-Hola Fabricio
Y nada más.
Quiero que el tipo que se rasca la barba por manía me sonría. Que me estrechen manos importantes. Quiero que mis amigas entren como que están en su casa, que las periodistas encuenten los libros serios y las amantes del cine se queden boquiabiertas con las maravillas que hay. Que se lleven las novelas sin pagar, naturalmente, y que esa que busca al amor de su vida, de puntillas a través del vidrio, lo encuentre. Quiero ser un personaje conocido, no por todos, sino por quien vale la pena que te conozca.
- ¿La de la librería de la calle 8? se llama Victoria ¿Cómo no vas a saber quién es? (Le dijo el barrendero de la cuadra al que preguntó mi nombre).

Tendrá mi librería una perfecta clasificación. Casi matemática. Literatura latinoamericana por aquí, premios Nobel por allá, cine en un espacio enorme pero oscurito, literatura de mi país con los honores que merece, Benedetti en una estantería con ciertos privilegios, poesía en un rinconcito romanticón y Cortazar... bueno... ya lo de Julio debe ser un altar.

Tendrá mi librería un espacio para leer. Los libros son un derecho y ¿Quién soy yo para venderlos?. El que quiera llevárselos a casa pagará, pero el que no, se sentará cómodo en los sofás blancos a los que, cada tanto, llegará un café (o un mate en honor a Buenos Aires).

Tendrá mi librería repoductores de pared en los que alguien más le lee a los ojos que ya no ven (o que nunca han visto). Y una pantalla gigante en la que convertiremos libros en imagenes que hipnoticen al distraído. Libreros amables, que se lo sepan todo, que te echen el cuentico de qué les parecio tal o cual historia, libreros de confianza, prólogos ambulantes de esta, mi mejor historia.

Tendrá mi librería una rincón para las artes: lienzos, oleos, pinceles, papeles de colores y cuadernos con hojas en blanco. Será mi librería un rescate, para los solos, para los cansados, para los aburridos, para las horas de cola, para el frío, para el caos, para los demonios propios. Será mi librería un espacio para escapar. Los libros te hacen libre y es eso lo que somos en este lugar.

Habrá en mi librería libros rescatados de la basura. Libros que retornen de las manos que los hirieron casi de muerte. Y otra manos, esta vez de niños, reconstruirán sus portadas con cartones y témperas. Con su propia interpretación de las complicadas letras. ¿Cómo se sentirá Gustavo Adolfo (Sí, el Becquer) cuando lo dibuje un niño?. ¿Qué pensará Dostoievski cuando la inocencia no entienda qué es crimen y qué castigo?.

Y habrán razones para volver. Habrán libros con una página en blanco en medio y quien lo encuentre no morirá (como dice Cortazar, sí, otra vez) sino que le regalamos otro cuando vaya a reclamar. Y habrán libros perdidos, regados por toda la ciudad. Dirán: "Estoy perdído, devuélveme a la librería de la calle 8". Quien lo devuelva, podrá llevarse lo que quiera gratis.

"En los libros podemos refugiar nustros sueños para que no se mueran de frío", dicen en "La lengua de las mariposas". Bienvenidos sean todos al lugar perfecto. Tenemos calorcito del que cubre de adentro hacia afuera. Del corazón a los poros. De las entrañas a la piel. Del que sale de la barriguita y conmueve los ojos. Bienvenidos sean todos los que sean capaces de llorar leyendo, los que puedan dibujarse en la cabeza lo que dicen las palabras. Bienvenidos, tan pero tan bienvenidos, que pueden irse sin pagar.

PD: Los elefantes me ponen contenta.
PD2: Tengo un amigo Consejal Metropolitano y un país que empieza a tener conciencia (Sonrisa)... como que se acabaron los domingos sin sol.

...Me llaman CALLE

10 noviembre, 2008

Y entonces mi Vero ¿Cuánto es que pesa la vida?

Y ahí estaba Duncan MacDougall creando teorías absurdas sobre el peso del alma. Mitos que determinan que al morir perdemos 21 gramos. Lo que pesa un colibrí.

Pero hoy, justo hoy, la vida pesa mucho más que eso. Pesa lo que pesa esa mujer con su bebita adentro, pesa lo que pesan las manos abiertas de papá. Pesa, señores, lo que pese Carlota y su primer grito al planeta. Pesa lo que pese el aire comprido en sus pulmones antes de salir de allí. Eso pesa la vida. La vida de Carlota, la de Verónica, la de Leo. Eso mismo debería pesarnos la vida a todos.

Y ahí está Carlota, explicando a punta de pataditas y rodillas clavadas lo sabroso que es que la vida sea un bojotico que te cabe en ambas manos, adentro de la pancita, sobre el pecho. Qué sabroso que tus sueños tengan deditos de la manos y deditos de los pies. Qué sabroso que la vida se te duerma entre los brazos, que confíe y se refugie en ti del frio. Qué sabroso que la vida te sonría a encía viva.

Y está Verónica. Redondita, circunferencial como el mundo. Exacto, como el mundo: "Girando sobre sí misma y en nosotros", como diría Montejo. En todos los que sonreimos cuando le vemos el nuevo perfil. La Vero, a la que le pasa de todo y por la que me preocupo poco, no por mala amiga, sino porque sé que puede con ese todo y con mucho más. La Vero que se queja en su blog de los perfiles hormonales "A pepa de ojo" que le hacen las doñas en los ascensores. La Vero, a la que la gente le cuestiona la vida universitaria futura... y yo me río, me río complice... con Verónica y con Carlota, porque aquí es que asumo mi rol, las dos sabemos (las tres, perdón) que hay cosas más importantes. Imprescindibles. Irremplazables. Inexplicables. Inenarrables. Vitales, ajá, vitales como esta vida que redunda como mi frase, redunda intencionalmente. Gracias a Dios que redunda.

Qué sabroso Ruiz del Vizo "tanto amor, tanto milagro"

Vero: Soy mamá. ¿Qué lindo, no? Y pensar que mi mamá no está para verlo. Prometo tratar de hacerlo lo mejor posible. Si algún día sientes que estoy por tirar la toalla, please-please: jálame una oreja (o las dos).
Vicky: Vas a ser, otra vez, la MEJOR. Siempre la mejor.

PD: Sí, esa belleza de mujer es Vero
y esa belleza de barriga es Carlota.


...Me llaman CALLE

08 noviembre, 2008

Las quejas

Te propongo quejarnos,
en serio,
te propongo sentarnos cada 15 días con una botella de vino
-tinto para mi, tú eliges tu color-
y una caja de cigarros
- Virginia Slims preferiblemente -
a quejarnos.

Quejarnos de la vida, del trabajo, de la cola, de los hombres, de lo gordas que estamos, de lo mal que se ven las mujeres fumando, de lo que no nos gusta, de la gente, del mal gusto, de la falsedad, de la inmadurez, de Caracas, de las elecciones, de las ironías de la vida y de cómo "ese hombre tan bello" va con semenjante adefesio...quejarnos.

Miremos revistas y nos quejamos. Comentemos libros y nos quejamos. Contémonos amores fallidos y nos quejamos. Hagamos listas, enumeremos cosas y nos quejamos. Recordemos personajes como los que nos gustaría ser y como los que aún no somos, y nos quejamos....Y a partir de la 2da copa... sólo después de la 2da...irreductiblemente después: nos burlamos. Nos reímos hasta que nos quedemos sin aire, hasta que nos duela la panza, hasta palmear la mesa.

Porque a partir de la 2da copa ya la quejadera da como que risa y a fuerza de saber que a ambas nos pasa lo mismo, todo se vuelve menos complejo. Y que esa sensación nos dure 15 días... otros 15 días, hasta volver a vernos para quejarnos. Quejarnos y aguantar quejas voluntariamente. Y así no andamos por la vida poniendole mala cara a nadie, diciendo que andamos "mal" cuando sabemos perfectamente que nadie quiere oir eso cuando nos preguntan cómo estamos....Te invito a quejarnos y a pasar 2 semanas de omnipresente paz.

Nota: Esta invitación no es personalizada,
se hace extensiva a todas mis amigas.


...Me llaman CALLE

04 noviembre, 2008

Puedo, claro que puedo,
ser tuya un poco
y ya con eso bastaría.
Supongo, atrevidamente,
que - si me dejaras -
sería más mujer que tus mujeres.
Porque te quiero ya,
para convertirte en mi capricho más justificado.


...Se apellida Sequera
...La llaman Maily
...Me llaman CALLE

Una vez me dijeron que si daba vuelta a la IZQUIERDA me perdería.
No hice caso,
y encontré flores NARANJA
edificios AZULES
y el atardecer PERFECTO

¡Y CORRÍ!


...Me llaman CALLE

02 noviembre, 2008

Tijeras

"No sé qué le pasa a los intolerantes con el pelo, que se fijan en él con más saña que en el resto del cuerpo. Tienen una fijación especial con lo que brota de las cabezas ajenas, sean cabellos o ideas.

En los setenta mi padre quería llevar la melena hasta los hombros, pero las tijeras le salían al paso. Las blandían los represores de siempre, aquellos que sostienen que un pelado a lo militar es la señal para detectar a un hombre “correcto”. Eran los mismos tiempos en que los blue jeans de los hippies y sus pelambres eran señalados como exponentes del “diversionismo ideológico”.

No obstante, la abundancia de pelaje no es lo único que descoloca a estos peluqueros de la reprimenda. Recuerdo que agobiada por la falta de champú y por los brotes de piojos –comunes en los oscuros años noventa– decidí pelarme al cero. Estaba en el Instituto Pedagógico y mi cabeza lustrosa por poco me cuesta la expulsión de la universidad. En la calle siempre había alguien para recordarme que “una mujer que se respete” no prescinde de su pelo. Agobiada por tanta intromisión, me deje crecer –ad infinitum– la cabellera.

Hoy, mi hijo quiere llevar un par de mechones encima de las orejas, por la influencia estética de los dibujos animados japoneses. Ahí está la directora de su escuela para hacerle vivir lo mismo que a su abuelo y a mí. Con el uniforme blanco y amarillo de la secundaria no encaja –según esta barbera de turno– un pelado que se aleje del más soldadesco estilo. Al negrísimo pelo de Teo y a sus patillas desmesuradas, se les acercan también las viejas tijeras de la intransigencia. La permanente mano que quiere podar todas las diferencias"

...La llaman Yoani Sánchez
...Me llaman CALLE

01 noviembre, 2008

...cuando la ESTRELLA cayó
no había nadie pidiendo DESEOS


...Me llaman CALLE

29 octubre, 2008

Conversación con una niña de 3 años y 1/2

...y de por qué un mal día recuperó el sentido.

Ella:
¿Esta es tu agua?
Yo: Sí, pero no puedes tomártela porque tiene como mil años.

Se va......Regresa consternada

Ella: Oye, ¿Por qué tu agua está llena de milaños?

(Sonrisa)


...Me llaman CALLE

15 septiembre, 2008

El deseo de hoy: Crayola®

No hay nada que pueda hacerme más feliz en este momento que una caja de Crayola® .


Y estoy hablando absolutamente en serio.

Evidentemente quiero cosas más relevantes, como el libro de Robert McKee que Camilo no me prestó hoy....


...Pero tener Crayolas me haría sonreír demasiado.

Quiero que alguien me regale
una caja de Crayola®
un amigo, preferiblemente,
alguien que no caduque,
que me vaya a recordar siempre siempre
(Así, "siempre" 2 veces, siempre-siempre)
alguien que me sorprenda,
alguien a quien yo quiera recordar por regalarme Crayolas,
y que entienda qué significa pintar
pintar las cosas
pintarme sonrisas
pintar lo blanco
pintar pues, pintar ¿qué más quieren?

Que vengan con una tarjeta,
me refiero a los Crayolas,
una escrita a mano - si no es mucho pedir

Y que luego otra persona me pinte un planeta
un planeta de colores,
pero no de todos los colores,
- no tengo tal pretensión -
de ESTOS COLORES

Y que después Pete Goldlust me haga figuritas,
figuritas talladas en creyones.

Y que, algún día, un niño me dibuje un corazón.
Porque está enamorado,
de mí, claro.
Y el amor se dibuja con creyones que tomas prestados del mundo del otro.

Y que alguien contento
de cromosomas cromáticos
me enseñen a pintar soles,
árboles y soles, en las paredes y en el piso.
¿Te imaginas un sol que venga de abajo?

Quiero colores,
porque a mi me gustan los colores,
pero no todos los colores,
ESTOS COLORES
y el arcoiris,
y los Crayolas,
y creer que Binney y Smith las inventaron por mi.
¿Por quién más, no?

...Me llaman CALLE

13 septiembre, 2008

Lo siento mucho...Superman, es Clark Kent

No todo el mundo la tiene tan fácil.

Hay algo más que tus raidos zapatos jurándole al mundo lo mucho que has caminado- aunque todo lo hayas hecho en un avión y en primera. Tu falsa "experiencia"- de mucho google y pocos golpes, de otro autor. Tu pésima educación -tratando de vestirse de irreverencia. Tu mal intento de humor inteligente -tratando de subestimar. Tu pésimo intento de disfrazar de conversación amable la burla que le haces a la persona que te escucha (cuando tienes público, evidentemente)- y la lástima que me da que jures por tu ombligo que los demás no entendemos. Tus ganas de hablar fuerte y soltar un parapeto de frasecita célebre - garabatos de Larousse y buena vida. Tu falta de respeto con todo el mundo - y el descaro de exigir que te respeten a ti. Tus historias falsas - que, lejos de creer, me hacen admirar la capacidad que tienes de crear y reproducir un drama casi simultáneamente. Todo, todo lo que te conozco y sé de ti- y como tratas de disfrazármelo en la cara....

Y aunque muy pocas de estas cosas me tocaron de cerca porque no pudiste, porque te quedé grande, lo intentaste, y eso es lo que asfixia. Te quise tanto tanto, te admiré tanto tanto y te respeté tanto tanto, que me lastimó que tú, tú mi héroe, hayas salido por la puerta de atrás...

...Y es muy triste cuando los héroes se van.

Ahora, fulano de esta historia, aprenda que no todo el que habla alto y expone al resto se vuelve importante.
A veces, simplemente, se vuelve un completo idiota

Calma, la grandeza no va de eso...
...incluso la tuya no va de eso...
...va de cuando hablas de lo que en verdad sabes...
...e hipnotizas...
...a veces va de cuando te quedas callado...
...y abrazas.

Pero te hacen falta demasiado golpes
y muchas más lágrimas
para entender
... un pedacito de mi ha muerto
y hoy, señores, hay réquiem.

70 veces 7, como siempre, 70 veces 7


...Me llaman CALLE

09 septiembre, 2008

Soñé con una serpiente FUCSIA _ lo juro_

Mi madre llegaba de Madrid con una maleta repleta de obsequios sin destinatario, de pronto, cual si la procedencia real fuera Caicara del Orinoco, salió de entre las cosas una serpiente adulta. Horrible. Enorme. Levantó con sinuosa imponencia la mitad de su cuerpo expuesto ante el pánico de los presentes y se dispuso a clavarme una mordida letal en la pierna derecha.

Una pesadilla aterradora, de no ser porque el ofidio en cuestión era FUCSIA. Ridículamente fucsia, de hecho, era glamorosamente fucsia, fucsia Sex and the city, con la barriguita (o como se llame) blanca.

¿No les parece una falta de seriedad de mi parte?
_sinceramente chica, tú me dirás.

PD: Cuando se lo conté a mi mamá me preguntó si, en el sueño, maté a la serpiente. Y me advirtió sobre los cataclismos de los que, las señoras que hacen "La caminata Avón por la salud y el cancer de mama" en Las Mercedes, le habían advertido en caso de no matar al animalito. Sí, son las mismas señoras de los cacerolazos que quieren conocer a Goicoechea. Tienen mucho tiempo libre. Y Facebook.

...Me llaman CALLE

29 agosto, 2008

"...Me partiste el corazón…pero al herirlo, lo creaste"

Yo no sabía que no tenerte...
...podía ser dulce como nombrarte, para que vengas...aunque no vengas y no haya sino tu ausencia, tan dura como el golpe que me dí en la cara pensando en ti.

Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto. Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando. Llorar como un cacuy, como un cocodrilo... si es verdad que los cacuyes y los cocodrilos no dejan nunca de llorar. Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca. Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!


...Me llaman CALLE

28 agosto, 2008

Milagros insospechados

A María Teresa, Ana Carolina, María Alejandra y María Corina

Conversando con la hermana menor de mi mejor amiga sobre una de estas situaciones que ponen a prueba tu fortaleza, surgió un recuerdo que vale la pena contar (Y si no vale la pena, al menos sé que nos va a sacar una sonrisita a quienes lo vivimos):

Ma! dice: (explicaciones privadas sobre la esperanza de un diagnóstico equivocado)
[VcKy] dice: es posible, no me extrañaría. A ustedes les encanta dar sustos. Tipo lo de tu mamá con Corina, que supuestamente era un tumor o algo así jajaja
Ma! dice: jajajaja qué bella, te acuerdas de eso
[VcKy] dice: claro jajajaja Ana Carolina me llamaba en absoluta desolación
Ma! dice: jajajaj supuestamente era un mioma y cuando hicieron el eco para ver cuánto medía... tenía ojos, pies, manos....
Ma! dice: yo sí lloré por el pedazo de tumorcito ese, que ahora se la pasa destruyendo mi cuarto
Ma! dice: me quitó el puesto, pero fino, igual la amo como no tienes idea... tienes que ver como baila ahora
[VcKy] dice: ¿Qué edad tiene Corina ya?
Ma! dice: 2 años y es que si más alta que yo jajajaja
[VcKy] dice: María Alejandra... cualquier ser humano es más alto que tú.

...y así fue, 17 años después, una mujer decidió meterle a todos el susto de sus vidas. 17 años después, María Alejandra dejó de ser la niña chiquita. 17 años después, Ana Carolina fue, otra vez, la hermana mayor... 17 años después, la frente les chocó contra el cristal de los milagros insospechados y una vez superado el aturdimiendo descubrieron que, lo que hay detrás, es simplemente MÁGICO.

Las amo
...Me llaman CALLE

21 agosto, 2008

Secretos de convivencia con mis Roommates

Letreros para el picaporte (Los Post-it sirven en caso de emergencia):

Son una descripción del estado de ánimo para evitar roces innecesarios. A continuación nuestra lista de "status" y sus respectivas explicaciones:

Normal mode: Debo estar haciendo algo pero puedes entrar, compartir e incluso proponer un cambio de actividad. Normal pues, normal.

Private moment: Estoy haciendo algo en lo que otra persona sobra, así de simple.

Me, Myself & I: Quiero estar sola.

Existing: Estoy sin hacer absolutamente nada. Cuando llegues pasa, hazme compañía, tráeme helado y cuéntame tu día. De hecho, pudiésemos salir o improvisar unos vinos en casa.

Fermenting: Eso, me estoy fermentando. No he hecho absolutamente nada en siglos. Entra ÚNICAMENTE si vas a invitarme a hacer algo divertido antes de que empiece a COLAPSAR. (Tiene que ser divertido porque si no me va a dar flojera vestirme)

I'm not here. I died: Estoy cansada. Estoy dormida. Estoy meditando. No te importa qué estoy haciendo. Me morí

Afrodita mode: Estoy tan, pero tan histérica que puedo dispararte una "lola torpedo". Debes tener paciencia o no entrar.

Prozac® mode: Si entras, lloro. Huye o únete.

PMS (Premenstrual syndrome) mode: Puedes esperarte cualquier cosa absurda de mí. Puedes ser víctima de cualquier barbaridad. Perdóname antes de que las haga.

Diet mode: Estoy en dieta, aplica lo mismo que en el “PSM mode” (Y que en "Afrodita mode” en caso de que entres con comida).

Heartbroken mode: Si tienes novio y estás feliz, no entres. Hoy todos los tipos me parecen repulsivos y pretendo hablar mal de ellos.

In Love mode: Si eres tú quien está en "Heartbroken mode", no entres. Tengo novio, i'm SO happy y voy a hablar con tono de retrasada. Me odiarás, hazme caso, por tu bien.

Sex mode: No hay explicación. Lo único que puede justificar que entres en este momento es la muerte de un familiar (mío), que se te esté incendiando el cabello o vayas a tener un bebé dentro de 7 minutos. Tranquila, te juro que te cuento luego.

Boyfriend mode: No entres ni toques la puerta, mándame un SMS desde la sala y yo te aviso si puedes pasar amistosamente a saludarnos. (Si no te respondo es evidente que no debes entrar)

Girly mode: Entra sólo si estás dispuesta a sacarme las cejas, que yo te pinte las uñas, hacernos mascarillas de pepino y cantar Julieta Venegas.

Affective incontinence: Estoy galla y quiero dar y recibir afecto. Si no me vas a hacer cariñitos en el pelo, no entres.

Intelectual mode: Entra sólo si quieres hablar de temas trascendentes. Me paso algo intensísimo y quedé mal pegada seguramente.

Patriotic mode: Entra sólo si estás dispuesta a compartir conmigo mi interés por el país, mi depresión por la desidia en la que está sumergido, mis esperanzas en el futuro, mi intensidad política y mi elevada conciencia social. Todo esto opinando, debatiendo y sin verme con cara de que estoy demente.

Bookacholic: No estoy "leyendo un libro" cariño, estoy "teniendo un affaire con un libro". No entres.

Cinemaddicted: No estoy "viendo una película cariño, estoy "teniendo un affaire con un DVD". Puedes entrar, pero no te asustes si estoy llorando como María Magdalena, si tengo un ataque incontrolable de risa o estoy indignada como si me hubiesen abofeteado.

Music mode: Si te resulta perturbador verme con una toalla en la cabeza y un cepillo fungiendo de micrófono, no entres. Si te divierte, entra cantando de una vez porque si no me da penita.



Capitulación de bienes:

El orden, la limpieza y las compras no son problemas mayores si vives con puras niñas (que se comportan como tal). El pago de los servicios ya debería estar negociado. Entonces, el problema viene desde las manías de cada una (ese es el nombre de un blog, pero no encontré otra manera de decirlo. Link por los derechos de autor).

Artículos de uso diario: No, no todo lo mío es tuyo. Aparte de los artículos de higiene personal, ni mi jabón Lux (aunque sea líquido), ni mi perfume, ni el bodyspray de Rever Pass, ni la mascarilla de barro, ni nada que diga "My Desire" de Victoria's Secret, ni los "Pore minimizer oil blotting sheets" de Clinique pueden tocarse. Ah, bueno, si a algún otro producto le falta 1cc. para acabarse TAMPOCO.

La comida: Es de todas. Pero los alfajores Havanna, el chocolate blanco de Saint Barth (Caja azul marino), la hierba mate, el té de durazno, el helado de Cheesecake de fresa de Tío Rico Carte D’Or y el vino tinto deben ser solicitados. Nunca voy a decir que no, pero odio llegar a la nevera y que ya no haya lo que voy a buscar. Esto también aplica para todo lo que tenga que ver con “la dieta de los puntos” de Jaque, el agua Evian sifrinísima de Ana (tengo pruebas) y las fresas de Anyimar (Si le pides una, te la da, pero con tanto odio que te caerá mal)

Objetos en mi habitación: Claqueta, ni en sueños. Cámaras, con autorización. Películas y libros, no tengo problemas pero, si alguno estará en manos de alguien ajeno a la casa, debo saber quién es. Ni los cigarrillos Vogue, ni los Virgnia Slim son una opción negociable. Aplica lo mismo para los bocetos, creyones, telitas y demás artilugios de diseño de modas de Ana... y para el gusano de tickets de metro de Anyi JA JA.

Accesorios prestables: Todos los zarcillos, con la condición de regresar AMBOS y con TRANCADOR. Todas las carteras. La mayoría de la ropa. Todos los zapatos, menos los NDEUR. (Bueno ok, capaz y sí, pero sentiré un rechazo natural al hecho de que alguien más los toque)

...Las almohadas son sagradas y los pies deben estar limpios antes de montarlos en cualquier lado :)



...Me llaman CALLE

20 agosto, 2008

¡Grande!

- ¿Es posible que te hayas olvidado de lo que es sentir amor? ¿Por qué lo llamás "una cosa especial" cuando debería ser la única forma de vida posible? ¿Tan mal están las cosas por acá?

-Estoy sinitiendo una cosa tibia acá (en el corazón) y sé que va a empezar a doler.
-Te estás acordando...te estás acordando.



- Si yo muriera ¿Pudieramos irnos juntos?
-Ni se te ocurra, tenemos que encontrarnos en la vida, ya va a ocurrir. Eso sí, prométeme algo: la próxima vez, no te mueras sin decirme adónde vas.



No te mueras sin decirme adónde vas (1995)


...Lo llaman Eliseo Subiela
...Me llaman CALLE

12 agosto, 2008

Yo (amo) leerme en las marcas de tu espalda

...Me llaman CALLE

Catatónica

Cuando le vino el vaticinio enclavó la mirada en el punto de convergencia de las cuatro primeras baldosas de mármol que vio. Llenó los pulmones de aire. Se sentía como Nostradamus, en estado cerebral Theta, o en tetas, desnuda, soluble, asfixiada, expuesta. A los pocos segundos entendió que nadie mira una pared vacía tanto tiempo sin sufrir algún trastorno, mala imagen en cualquier caso.

La solución es mirar los numeritos: PH. Veinte pisos enteros de maldición en descenso.
V e i n t e p i s o s antes de exhalar.

Ella, con esa pinta de que no escucha Voz Veis, estaba en el más absoluto triángulo amoroso: mujer/numeritos/sombra de él, en el más absoluto “aquí hay espacio pa’ los dos” con “devuélveme mi amor”, en ese miedo de oídos tapados, de deditos de los pies frenéticos, de elefantes con tutú como los de Dumbo drunk.

Piso 14 y descendiendo en estado “sumo y sigo”. Comete el primer error, el error que ninguna persona que camine desnuda en una oficina de NYMEX cometería: Miró a su derecha. Y comprobó que, efectivamente, la anatomía promedio del individuo en cuestión observaba con impaciencia los numeritos de al lado. Con su pinta de “acabo de ir a comprarme un litro de Ricomalt”.

Piso 8 y descendiendo en estado “voltea por Dios, voltea”. Comete el segundo error: jurar que es una tipa valiente y decidida y que puede preguntarle algo. En momentos como ese desearía haber nacido sexy y seductora o en su defecto tener un Elfo, un hada madrina, una mosca mística, algo. Pero ni pendiente, nada pasa, con menos de 7 vinos nunca pasa.

Piso 5 y descendiendo en estado “me muerdo el labio inferior”. Comete el tercer error: reclamos y autoreclamos mentales que no cesarán hasta el final del cuento. “Se dice buenas tardes, mijito. Sinceramente, debe ser un imbécil. Cómo no te va ni a ver si estás tan,tan... tan horrible cariño, ni te peinaste hoy… ¿tú crees que porque estás de vacaciones la estética también?. Mira esta niña, o vamos a la peluquería o nos rapamos como la Moore en G.I. Jane… bicho no, te vas a parecer a Gledys Ibarra en Amores de fin de siglo….”

Piso 2 y descendiendo en estado “me estoy haciendo pipi horrible”. Comete el cuarto error: estarse haciendo pipí horrible.
Abre el ascensor del extremo. “Si se monta, te montas… y lo besas… móntate pues…. ¿No estás oyendo que si te montas te beso?... qué quedado eres niño, de lo último”.
Abre el ascensor del medio. “Si se monta, te montas y lo besas… dale pues, móntate que sigue en pie la propuesta…. Ay nonononono, no te montes…. era mentira, era mentira….qué beso ni que beso, tú eres loco…. Ajá, sí, mejor quédate ahí”

P.B y abren las puertas. Entra ella, entra él. Marca el 5, marca el 11. Ya no hay nada que hacer, ya la vio, dejó el celular, dejó el Ipod, no sabe cómo se juega “Itsy Bitsy araña”. Que sea lo que Dios quiera. Abren las puertas: Piso 5, se baja él.... “Se equivocó, se equivocó…¿qué le digo? ¿cómo hago?”.

De pronto, tuvo una epifanía, una manifestación de Eros a través de su boca y pronunció la más bella y acertada de todas las frases: “Chamo,este no es tu piso, es el mío”… Y dice: “Only youuuuuuuuu, can do make all this change in me”.....Él sonríe, se regresa, se para frente a ella, roza su mano tímidamente, sostiene el botón de Stop, se miran fijamente, “gracias, mi amor” le dice. Ella piensa en que esa sonrisa es el Nirvana de tanto Karma. Él piensa en por qué la pendeja esa lo ve tanto y no se termina de bajar del ascensor. Ella reacciona, se baja contenta de no haber hecho tanto el ridículo, se pega de la pared y se tapa los ojos como cuando los niños quieren desaparecer al mundo. Él asoma la cabeza otra vez, se ríe de la pobre que maldisimula estarse aclarando la visión o algo así.

-¿Cómo te llamas?
– Victoria
– Leonardo, un placer. Nos vemos pronto
- Seguro, igualmente
- ¿Sales?
- ¿A dónde?
- Que si sales, por ahí, si te invito
- Ah, sí sí claro.
- ¿Vives allí?
- Sí
- Vale, estoy pendiente este fin.


"El amor es un sacramento que debería recibirse de rodillas"
Wilde

"...o parada en la puertica del ascensor, en el pasillito del piso 5 o donde el pendejo ese me sonría otra vez"
Vicky


...Me llaman CALLE

11 agosto, 2008

Conversaciones Londinenses

Extractos importantes de una conversación con alguien que extraño horrores:


Con respecto a los trabajos y los esfuerzos:

Solimar dice: Lo bueno de eso es que me da dinero para comprarme muchos tacones de diferentes colores, pero también me dejan demasiado cansada como para tener ganas de usar tacones durante todo el día… ¿gracioso, no?


Con respecto a los estudios, la confianza en el futuro y el tiempo para cultivar talentos inútiles:

Solimar dice: Pero es que aquí Derecho es TOTALMENTE diferente... aquí se cumple el 90%
[VcKy] dice: Sí bueno, eso sí. ¿Y periodismo…y la BBC?
Solimar dice: La BBC... ya vendrá
Solimar dice: ¿Sabes que ahora hablo un poco de Polaco?
[VcKy] dice: Tú has aprendido demasiadas cosas. ¿Cuál es el idioma finísimo que tú hablas?. Hace poco trate de contarle a una amiga (que su mejor amiga vive en Londres también) y nunca me acordé.
Solimar dice: ¿Cuál?... ¿Singalés?
[VcKy] dice: ESO jajajaja…. ¿Es de Sri Lanka no?...Sí, yo le contaba y ella me miraba como con cara de "pobrecita, como inventa" jajaja.
Solimar dice: jajajaja sí, es de Sri Lanka. Algunos lo hablan, otros no
Solimar dice: ¡Hey! no te metas con Sri Lanka. Métete con Kuala Lumpur, todavía no tengo amigos de allá.


Con respecto a las añoranzas y de cómo se ve todo cuando estás tan lejos:

Solimar dice: Notas de fin de a#o….qué lindo, yo todavía tengo mi enorme carpeta de Winnie the Pooh llena de papeles, y fotos, y globos escritos con Markette que están todos pegados.
[VcKy] dice: jajaja asco, yo también tengo uno de esos globos que me hizo Fulanito .
Solimar dice: Y ahora, ya ves el semáforo antes de cruzar?
[VcKy] dice: Nah, aun no jajaja
Solimar dice: ¡Qué fino!, yo sigo agarrándole la mano a todo el mundo antes de cruzar
[VcKy] dice: ¿Y ya puedes caminar y reírte a la vez o aún te paras?
Solimar dice: Co#o no. No lo he superado, el otro día casi me hago pipi en pleno centro de Londres con muchísima gente.
Solimar dice: ¿Y qué tal tu querida Argentina?
[VcKy] dice: Extrañándola horrible pues ¿Qué más me queda?. ¿Te vas a quedar ahí para siempre?
Solimar dice: mmm creo que sí, por los momentos. Cada día me parece más que Venezuela no va a cambiar
[VcKy] dice: bueno amiga, imagínate, uno que marcha y marcha y marcha y traga bombas casi que por hobby y ve todo igual.
Solimar dice: La otra vez estaba en Youtube viendo una de las marcha y empecé a llorar como una tonta
[VcKy] dice: la última vez que nos lanzaron bombas fue la semana pasada porque inhabilitaron algunos candidatos para las próximas elecciones. Yo estaba con una amiga y me reí mucho porque, cuando terminó el rollo, ella me dice tranquilísima: "Ay, se me destapó la nariz". Uno se acostumbra.
Solimar dice: Chama nooooooooooo,no seas loca….tienes q tener mucho cuidado


Sobre los viejos y los nuevos amores:

Solimar dice: Dale un besote a mi Menganito…dile que uno como nuestro primer beso JAJAJAJAA
[VcKy] dice: jajajajaja qué fuerteee, qué época menos sexy.
Solimar dice: Si, hormonas del co#o
Solimar dice: Amiga, tengo un novio negrito
[VcKy] dice: jajaja ¿Túúúú? ¿En serio? ¿Y eso? ……a ti te gustaban los rubios. ¿De donde lo sacaste?.
Solimar dice: de Sudáfrica… me lo traje ilegal jajajaja
[VcKy] dice: ¿Quéééé???????????......¡TE FUISTE DE EXÓTICA….ME ENCANTA!!!!!
Solimar dice: exótico, salvaje, caliente, fuerte, servicial, esclavo
[VcKy] dice: jajajajajajjajajajaja me estas jodiendo?
Solimar dice: No, es de pana….menos esclavo jajajaja
[VcKy] dice: jajajaja qué risa eso… ¿y se llama?.... ¿de cuál parte de Sudáfrica es?
Solimar dice: jaja aquí es donde te vas a reír. Se llama: Themba. Es de Johannesburg, donde los periodistas reportan lo que pasa en Zimbawed.


Despedida:

Solimar dice: un besoote y muchos saludos, como siempre. La quiero carajita.
[VcKy] dice: Dale, un beso. Te amo.
Solimar dice: Hey, hace 4 días vi unas fotos que nos tomamos en tu casa, una tarde después del café del Ateneo, empapadas por la lluvia. Jajaja ¡Qué buena estaba!
[VcKy] dice: Deben morir en el olvido, yo era una vaca inmunda
Solimar dice: Jejejeje (icono de vaca)


-----Offline------

Corazón arrugado...¡Ouch!



...Me llaman CALLE

06 agosto, 2008

Me pregunto...

Si las palabras fuese dichas solamente una vez por día, ¿El mundo tendría menos poesía o más sinceridad?

¿Dios evoluciona?

Si los ojos se cansan menos que las piernas ¿por qué nos despertamos menos cansados después de una noche de amor que de una noche de lectura?

¿Para dónde van los minutos inexistentes de los días inexistentes de los años que no son bisiestos?

Si las ideas tuviesen olor, ¿alguien escucharía a algunos políticos?

Cuando la mujer del mago hace el amor ¿Tiene mas miedo de ser cortada viva o de desaparecer desnuda?

¿Es mejor dedicar el tiempo a sufrir construyendo tu propia biografía, o divertirse leyendo las ajenas?

¿De cuál lugar del Polo Norte vendrá mi lápiz de labio: a veces hielo, a veces imán?

¿Las sillas vacías se sientes inútiles o aliviadas?

¿Si supieras que vas a vivir 200 años, intentarías ir más lejos o caminarías más despacio?

¿En lugar de visitar La Meca una vez en la vida, no sería mejor visitar a un anciano enfermo una vez por semana?

¿Es más pecado jurar amor de mentira o jurar odio de verdad?

¿Los chocolates y las rosas blancas se consideran parte de las minorías?

¿Qué adjetivo moral será inventado un día para definir el sentimiento de quien ve, desde un auto con aire acondicionado, gente buscando comida en la basura?

¿Mejor ser inmortal o ser inolvidable?

...Me llaman CALLE

05 agosto, 2008

...y quizá baste con acercarme y no decirle nada y suspirar un poco y tocarlo tocarlo.

...Me llaman CALLE

21 mayo, 2008

Y luego con sus orejas muchas gracias te dará...

Feria de la Universidad Católica Andrés Bello
7:30 p.m.

Una niñita de 4 años se acerca nuestra mesa una vez que yo, de salidamente maternal, le hiciera una que otra mueca con menos madurez (...y definitiva menos gracia) que la que tiene ella a su corta edad.

Niñita: Él (señala a un adulto en la mesa vecina) me enseño la canción del "bloque". (Corre hacia el tipo) ¡Cántasela, cántasela!

Anyi (que no tenía ánimos de hacer amigos nuevos): No vale, tú te debes saber un pedacito, cántamela tú.

Niñita: No, no me la sé. (...y le insiste al gordito de la otra mesa) ¡Cántala túúúú!!!!

Yo (que tampoco quería amigos nuevos): No vaaaaale, mejor cantame otra.

Niñita: (Comienza a contorcionar su minuscula cadera al ritmo de un reggaeton en su cerebro) "Yo te quieeeeeeeero, tu me quieeeeres, entonces por qué ya no vienes..."

Karla: O_o WTF?

Yo (Sintiéndose más tarada y más vieja que nunca): No vaaaaaaaaaale, esa no. Una que te hayan enseñado en tu colegio. Cántame los pollitos.

Niñita: ¿Los pollitos?, ¿Qué Pollitos?... No, no me la sé.

Karla: O_o WTF?

Anyi (En fase de negación): Loooos pollitos diceeen....

Niñita: Ahhhh, Pio-Pio- Pio

Karla: :)

Anyi: Cuaaando tienen hambre....

Niñita: ..............

Karla (También negandose a creer que, de pana, no se la sabía): Cuando tienen frííío.....

Niñita: ..............

Yo: La mamá le....

Niñita: ..............

Yo: "LE BUSCA", COÑO... LOS POLLITOS....¿NO TE SABES LOS POLLITOS?

Niñita (Corre hacia su mamá y busca un celular con mp3, aprieta el botón, se lo acerca a la oreja): "....Y me solté el cabello, me vestí de reina, me puse tacones...."

Karla: ¬¬


...Me llaman CALLE

29 abril, 2008

De pura maldición...

De pura maldición hizo metamorfosis de personaje habitual a una masa informa de alguna sustancia capaz de desnudarme con las manos atadas detrás de una oreja. Manadas, fugas acaso, de terodáctilos en el esófago y siempre mirándolo por la esquina izquierda del ojo izquierdo, aproximando la pupila dilatada al cerebelo disfuncional del que me hacia dueña en tanto apareciera él. Y juro que no fue mi intención, pero el espesor incendiario del minúsculo espacio entre sus pestañas me revelaban lo que pudo haber sido, pero que no fue. No por él, ni por ella, más por mi que por nadie. No porque no quiero ni porque no pude, más por leyes naturales que otra cosa. Y juro por mi que no fui yo, fue el minúsculo espacio entre sus encías. Que todos tenemos nuestros fantasmas y nuestras guerras perdidas y que el amor es tal una vez que te lacera. Y cuando haya pasado el tiempo, quién va a escribir lo que no será…y si no es él, quién cantará conmigo las canciones desconocidas. Y juro por Dios que yo quise, pero un agudo tacón pudo más que mis francos pies desnudos.


...Me llaman CALLE

23 abril, 2008

...Hay un hombre

Hay un hombre desnudo que resume
una plegaria de astros mileanrios
una ecuación silvestre de gemidos
un misterio de Dios excomulgado



...y es mío
...Me llaman CALLE

10 abril, 2008

El mejor sonido del mundo...

... ni la risa de un niño ni el vaivén de las olas, ni los pianos, ni los coros celestiales, ni el silencio, ni los bandoneones, ni los pajaros que cantan, ni los grillos por la noche. Ni tu voz y, naturalmente, la mia tampoco. Ni el ulular de los buhos. Ni los "te amo", ni los "gracias".

El mejor sónido del mundo es: ¡CLACK!




...Me llaman CALLE

31 marzo, 2008

...Yo quiero que alguien me quiera así

Del príncipe al sapo

Cuando yo cumplí catorce años, hice una lista de las cualidades que tenía que tener mi príncipe azul. Y como por coincidencia cromática estaba de moda La laguna azul, pues aquel hombre ideal de mis fantasías adolescentes era catire, de cabello rizado, valiente, tarzanesco, quién sabe si hasta virgen.


Obviamente la lista fue cambiando. Estudiando en la Central, y con corazón de ñángara, mi hombre ideal tendría que haberse leído a Marx, a Engels, a Proust, mínimo a Kundera. Tenía que escuchar ópera y saber de teatro. Y bailar salsa brava. Si era bello o no, no me importaba. Y si tenía plata, tampoco.

Después de haber probado a varios intelectuales que encajaban perfectamente en el modelo, cambié el modelo. La que no encajaba era yo. Tras mi primer divorcio, tuve que incluir en mi lista "independencia económica". Habiendo, además, conocido los embates de la cotidianidad, anoté también "con sentido del humor". Y, por supuesto, otras veleidades humanas como "buena cama", "aseado" y detalles por el estilo.

Y como con una pequeña hija a cuestas es un poco más difícil conseguir príncipes, del color que sea, empecé a tachar cosas de la lista. Ya no me importaba si habían leído a fulano o a mengano. Con que supieran leer me bastaba.

Pero resulta que la vida mía, que se parece tanto a una telenovela, me cruzó en el camino con Frank Quintero. Y yo había estado enamorada de ese hombre desde los trece años. Y eso que no se parece en nada al de La laguna azul. Me enamoré instantáneamente y ¡zuás! me casé con él. Para descubrir, después de ocho años, tres mudanzas, dos hijos, hipotecas y créditos... que él tampoco es un príncipe. ¿Y como para qué? Si fuera un príncipe, seguramente no le cambiaría los pañales sucios al bebé. Ni me llevaría a comer arepas al Trolly. No me complacería dándome masajes torpes en el cuero cabelludo, ni me regalaría el vino barato que a mí me gusta. Si Frank fuera un príncipe y mi vida se pareciera a una película, quizás no hubiéramos pasado por tantas altas y bajas. Y a mí me encantan las montañas rusas.


Así que mi lista ha vuelto a cambiar. El hombre ideal para mí es uno que sabe cómo armar una pañalera en cinco minutos, como desarmar el coche en dos y preparar un tetero en uno. Que se sabe las capitales de los estados para ayudar a los hijos en las tareas y me tiene paciencia cuando escribo hasta las tres de la mañana. Que no se queje de la comida recalentada ni de mis rollos en la cintura o en la cabeza. Que haga promesas de Año Nuevo conmigo y las rompa conmigo, para vernos crecer juntos por dentro y por fuera. O sea, que a estas alturas del partido, mi hombre ideal como que se parece más a un sapo que a un príncipe".

...La llaman Indira Páez
...Me llaman CALLE

30 marzo, 2008

Ocasos

- Te venís el lunes a esta misma hora, bueno, cuango caiga el sol...
- ¿Qué, el sol se cae?
- ...............A veces sí



...Me llaman CALLE

20 febrero, 2008

100 cosas sobre mi..

1) Tengo una frase: “El mundo es de los que lloran en silencio. De los que perdonan en silencio y de los que, aún teniendo la razón, prefieren bajar la mirada. El mundo es de los últimos…Como yo”.

2) Estoy perdidamente enamorada de Gustavo Dudamel y de Gael Garcia.

3) Soy fanática de Silvio Rodríguez, de Don Joaquín Sabina, Janis Joplin y de Alejandro Filio.

4) Mi canción favorita es Brazos de sol.

5) No parece pero, sé bailar…. Y lo hago bien.

6) De haber nacido hombre estaría casado con Ana María Simon.

7) Me iba a llamar Puglia y eso hubiese arruinado mi futuro

8) Uso prendas de vestir de hombre, me parecen extemandamente cómodas y tengo fetiche por las ligas anchas de los boxers de buena marca....Y puedo hacerlo sin parecer camionera (h)

9) Nunca tengo voz por la mañana

10) Odio que me hablen a penas me despierto

11) Cualquier falla me hace sentir fracasada

12) Le tengo pánico al fracaso

13) Detesto con todo mi ser los espejos. No es que no me vea, pero me veo cuando yo quiero.

14) Siempre, invariablemente, llego tarde.
15) Aún le temo a la oscuridad

16) Tengo 3 tatuajes. La tragedia y la comedia en el tobillo derecho. 3 estrellas en la muñeca izquierda. A Don Quijote de la Mancha en el hombro derecho.

17) Me falta hacerme 1 más: La firma de Salvador Dalí detrás de la oreja izquierda.

18) Me da risa la palabra "oreja". Lo acabo de descubrir

19) Corina me recordó que odio a Paulo Coelho. Con fundamento, he leído casi todos sus libros...y sí, efectivamente, lo odio.

20) Para ti soy Atea. Para Dios soy la fiel oposición

21) Tengo 2 mejores amigas por las que doy la vida. Somos 3

22) Tengo 2 amigas con las que hago TODO durante TODO el día. Somos 3

23) Tengo 2 grandes amigas con las que se que puedo contar.. Somos 3.

24) Tengo 2 hermanos. Somos 3

25) Tengo 2 socias. Somos 3.

26) Nací un día 9...que es el resultado de sumar 3 veces le número 3.

27) La suma total de mi fecha de nacimiento (9+1+1+9+8+8=36 y 3+6 da 9..que es el resultado de sumar 3 veces le número 3.

28) TODO en mi vida tiene que ver con el numero 3.

29) Me gustaría vivir en Buenos Aires.

30) Tengo muy pero muy buena copa.

31) Soy el ser menos fotogénico del planeta tierra

32) Me compre una claqueta hermosa y soy tan galla que cuando algo interesante pasa lo escribo como una película.

33) Me gusta comer cubito

34) Cuando me deprimo mi mejor amiga me hace puré de papas. Y de verdad se me cura la depresión

35) Aunque te veo a diario, te extraño….Extraño lo que éramos y que ya no somos porque decidiste cambiar.

36) Siempre estoy, por mucho que la vida me golpee, siempre estoy ahí.

37) Siempre uso Converses.

38) Mi mejor amiga dice que somos dos princesas (Nada cursi, lo dice por la película de Fernando León de Aranoa).

39) Y yo digo que ella es un Melocotón.

40) Lloro, por todo y por nada. Siempre lloro y me enorgullezco de que aún me permito sentir.

41) Soy celosa, pero no con mi pareja

42) Le hago cariño a todo el mundo

43) Tengo un problema, toco a TODO el mundo. No importa quien sea, TOCO A TODO EL MUNDO. (Y eso es malo)

44)No me quedan bien las uñas largas.

45) Siempre perdono todo. 70 veces 7… Aunque sea por la última silla de la sala del cielo….Pero no olvido.

46) Detesto cocinar. Soy torpe en eso, se me bota todo.

47) Los besos me pareces geniales. Beso a todo el mundo. Beso de piquito como a 8 amigos de la forma más inocente del mundo. En ese sentido sigo siendo una niña.

48) Detesto los tacones.

49) Sé tocar extramateurmente (palabra nueva) piano y flauta.

50) Leo mucho, MUCHO…MUCHOOO…

51) Le tengo TERROR a las mariposas. Verdadero TERROR.

52) Soy muy torpe con las manos. Agarro mal la tijera, no sé recortar ni pegar.

53) No sé cómo, pero me sé todas las canciones que conocen las personas de mi entorno…Y van desde “Another nighth…” hasta “…¿Dónde estabas tú periquito? - En el botiquín” jajaja

54)Tuve un Golden Retriever, se llamaba Dana.

55) Soy muy insegura de mí misma.

56) No me gusta hablar de lo que sé porque siempre hay alguien que sabe menos…pero también alguien que sabe mucho más.

57) Soy terrible jugando mímica, me pone nerviosa.

58) El dinero me dura 1 día y no sé qué hago con él.

59) El sexo me parece genial. GE-NIAL. No me da pena, no me parece un tema tabú, no me desestabiliza....

60) Uso gorras y gorritos y esas cosas para la cabeza.

61) Me cuesta 1 día tomarle cariño a la gente. Me enamoro rápido de todo el mundo.

62) Quiero ser madre joven. Quiero gemelos varones (no me gustan las niñas)

63) No me gusta estar de más. Por eso casi siempre me voy de donde sobro

64) Por alguna extraña razón siempre me río con mi hermano por razones estúpidas y el resto de mi familia se pone histérica.

65) Maldigo todo y a todo el mundo… y no siento, al contrario de mi madre, que me caerá un rayo por eso.

66) Me dan miedo las monjas y los niños muertos....(Me refiero a las monjas vivas)

67) Puedo comerme millones de sopas 3 minutos. MILLONES.

68) Amo ir a Golfeados Don Goyo.

69) Hablo durísimo a menos que esté en sitios que me intimiden.

70) Me pone de mal humor la gente que dice que vio a la Virgen en un espejo y en una arepa y en una pared hecha pipi por un borracho.

71) No tengo memoria.

72) Nunca tuve un LEGO.

73) Quiero tener unos Sea Monkeys.

74) Quiero tener un hurón… en serio QUIERO.

75) No me molesta casi nada.

76) Soy buena amiga. Y no lo digo por creída, sino porque es el único aspecto de mi vida en el que tengo la conciencia limpia.

77) Le digo “mamito” a mi mamá.

78) Me pone nerviosa que me toquen el cabello.

79) La gente siempre me dice que estoy loca.

80) Mi fondo de escritorio es de Nirvana.

81) Camino con los pies apuntando hacia fuera.

82) Siempre tengo el cuerpo caliente.

83) No puedo dormir sin una almohada entre las piernas (aplica montarle la pierna a la gente)

84) Voté NO

85) Tengo 2 periódicos o eso intento.

86) No me gustan los hombres morenos.

87) He ido a demasiados conciertos de Olga Tañón y sé que eso les parecerá extrañísimo.

88) Nunca tuve una piñata, en serio.

89) Fumo

90) AMO 4 olores extraños: Los fósforos recién apagados, la marihuana, las farmacias y la gasolina.

91) Probé un jalón de Ganja solo por enterarme si sabe a lo que huele.

92) No he visto la Star War, ni Matrix, ni El señor de los anillos…. Porque NO QUISE, no por inculta… y NO QUIERO verlas.

93) Me gusta el cine espesoraritointenso… lo reconozco.

94) Siempre veo a los ojos, y no sé si eso está mal.

95) Cuando corro parezco una real entupida, creo que tengo poca coordinación.

96) Me importa mucho lo que piensa de mí la gente que me importa

97) Soy tolerante. Y podridamente sincera (excedo)

98) Mi color favorito es el verde.

99) Quiero ser famosa.

100) Duré años para completar esta lista… y cuando por fin lo hice comencé a recordar mil cosas más.

...Me llaman CALLE

08 febrero, 2008

Credo

Está demás decirte que a esta altura
no creo en predicadores ni en generales,
ni en las nalgas de miss universo,
ni en el arrepentimiento de los verdugos,
ni en el catecismo del confort,
ni en el flaco perdón de Dios.

A esta altura del partido
creo en los ojos y las manos del pueblo en general
y en tus ojos y tus manos en particular.



...Lo llaman Mario Benedetti
...Me llaman CALLE

11 enero, 2008

Féminas



"No hay nada más peligroso que una vagina con punto de vista"
Meryl Streep


...Me llaman CALLE

26 diciembre, 2007

Se instaló



....Se instaló, cual miembro vitalicio de por allá adentro, como si fuese Generalísimo de mis entrañas.....


...Me llaman CALLE

22 diciembre, 2007

Tengo

Tengo una vecina con dequeismo agudo, unos Converses dorados, una amiga en New York, unos boxers de hombre, las tres canciones que me han dedicado, un ipod dañado, dolor de cabeza, al quijote tatuado, un papel de locutura, 3 blogs, un despecho, 100 libros que leo porque quiero y 500 que leo por obligación, una deuda pendiente, 2 o 3 amores que me presentó platón, mis personas favoritas, desconfianza en el futuro, mis zarcillos de kiwi, impuntualidad en la sangre, un Dios sin nombre y sin religión, un deseo de paz, ojeras, un cepillo de dientes naranja, 13 pulceras en una sola mano, una persona clavada en la memoria, una persona clavada en la sonrisa, una persona clavada en el deseo, una agenda que nunca uso, una partitura, una puntada en medio del pecho, un anillo en el dedo indice, una cámara que es casi un pulmón, un amor que es de todos por ser de nadie, 600 rumores sin comprobar, mala reputación y peor memoria, buenos amigos, un sueño en el sur, un perfil en Facebook, una claqueta, un mate, un princeso y másdeunJorge, un par de frases robadas, una canción favorita, un trio, "un impuesto de amor del que siempre estuve exenta hasta hoy....


...Me llaman CALLE

07 diciembre, 2007

Reestructuración de una frase....















Y es que yo no sé si Dios va a la Iglesia, pero estoy segura de que va a la Universidad

¡Viva la UUUUU!!!


...Nos llaman CALLE

08 septiembre, 2007

Si no tienes un Cutnejo no eres nadie!...

El mundo necesita más niños... y cuando hablo de niños no me refiero a esas demoníacas criaturitas minúsculas con zapatos que ruedan... No!... me refiero a individuos de cualquier edad que, como yo, se asombran con una fila de hormigas...
...HER MO SO...


...Me llaman CALLE

13 junio, 2007

San Antonio bendito...consígueme un cerebro nuevo!

Este post no tiene como fin la búsqueda de mi príncipe azul. NO!. Es más bien para tratar de entender qué tiene el ver el individuo invertido en cuestión con el hombre de tu vida que, seguramente, distará mucho de un envío del cielo.

Leyendo un poco la historia, el señor este es portugués y hacía cosas bonitas con los pobres y bla bla. Lo canonizaron por los milagros y toda la cosa, ya saben, lindo y espiritual, como se estila. Ahora, viene la parte bizarra: Cuando la bóveda en la que por treinta años permaneció su cuerpo fue abierta, se encontró que las carnes del mismo se habían reducido a polvo pero su lengua, que le había servido para las predicaciones, se mantenía intacta con un vívido color rojo. San Buenaventura tomó con afecto la lengua en sus manos y la besó exclamando: ‘Oh bendita lengua que siempre alabaste al Señor…..’….….eso es realmente FEO.

Debo confesar que me confundí leyendo el motivo para tanta veneración y es que si los Santos tienen sueldo, no le debe ir nada mal, ya que se le invoca a la hora de encontrar objetos perdidos, para contrarrestar la hambruna y la escasez. Es patrono de los amputados, los animales, los remeros, el Brasil, de la diócesis de Beaumont, de los animales domésticos, de los ancianos, de las embarazadas, de la fe en el Sagrado Sacramento, de Ferrazano, de los pescadores, de las cosechas, de los caballos, de Lisboa, de los animales pequeños, del correo, de los marinos, de los oprimidos, de los pobres, de Padua, de Portugal, de los navegantes, de los estériles, de los criadores de cerdos, de los indios tiguas, de las aeromozas, de los viajeros y de los aguadores…astronauta, contador, pedicurista de Sandro y miembro activo de PSUV

¿Y tu le pides un NOVIO?..... ¿No quieres que te rasque la espalda también?.

Es hora de que dejen a un lado la desesperación y usen su fe para cosas relevantes. Salgan y conozcan, no “salgan A conocer”, disfruten de cada persona q tengan cerca porque, seguramente, por ahí anda el/la que ES. Hagan cosas para ustedes mismos y no para un tercero, pónganse LAS lolas y háganse las mechas si con eso se sienten divinas (No como la niña de la Asamblea Nacional). Básicamente ámense ustedes mismo, para que puedan ser amados por otros.

Y por Dios, déjense de la PENDEJADA de poner a este tipo de cabeza, eso no resuelve la carencia de sex appeal… de hecho es un recurso DEPRIMENTE.


...Me llaman CALLE

11 junio, 2007

En medio de tanto caos...

...Platón me presentó un chico ( y tiene rulitos).

...Me llaman CALLE

01 mayo, 2007


"La palabra ha sido dada al hombre para ocultar su pensamiento"
R. P. Malagrida"

... o para expresarlo accidentalmente y enterrarse en mierda hasta las cejas"
Cualquier Boludo


...Me llaman CALLE

26 marzo, 2007

Pero

.......Tengo tiempo para amarte si este segundo es eterno.

...Me llaman CALLE

04 marzo, 2007

Status

Con apartamento en Barrio Norte (Buenos Aires) a una cuadra de Galerías Pacífico y a media de Havanna; sin los fuck dolares; con las maletas afuera, vacias, pero afuera; con más amigos que de costumbre.

!Desesperada!

...Me llaman CALLE

24 febrero, 2007

Respuesta




Me es todavía más enfermo
el encontrar poesía en tu manera de tocarme.

Pd: Eres mas creativo que yo, pero mucho menos interesante.

...Me llaman CALLE

04 febrero, 2007

Del amor y otros demonios....

....Como diría Greta “Es que hasta prefiero que amen a Dios que a tantas basuras. La basura existe. Dios no”

...Me llaman CALLE

28 octubre, 2006

....Porque

...Porque tengo rabia, porque me da la gana, porque decidí arbitrariamente ser feliz a mi modo, porque ayer tenía ganas de llorar, porque hoy tengo ganas de reír, porque odio las mentiras, porque amo las verdades, porque odio los disfraces, porque amo la piel, porque que acabo de prohibirme repetir la palabra “odio”, porque decidí decir “amo” mas seguido, porque hay algo que quiero decir pero no sé qué es, porque te extraño a ti que estás lejos, porque te agradezco a ti que estás cerca, porque nunca he pedido que me escuchen, porque nunca he pedido que me lean, porque como dice Silvio “He preferido hablar de cosas imposibles”, porque “de lo posible se sabe demasiado”, porque agradezco profundamente una llamada que recibí hace poco, porque espero con todo el corazón otra llamada que quizás nunca reciba, porque es mejor hablar con todos, porque sería nocivo hablar directamente, porque me gustan las palabras al viento, porque no necesito que me entiendan, porque respeto tu espacio y sólo hablo cuando quieres escucharme, porque me gusta estar sola, porque no puedo vivir sin compañía, porque soy fanática de los besos, porque soy dependiente de los abrazos, porque soy vulnerable a los detalles, porque me gusta caminar por la vida, porque estoy a favor de los que hacen el amor (en todos los sentidos), porque me gusta como sabe la vida, porque me gusta como huele la vida, porque me gusta sonreír, porque me gusta la libertad, porque me gusta simplemente “estar”, porque sí y porque no, porque hace tiempo que solo hago sin decir… y tu ¿Por qué?.

...Me llaman CALLE

17 agosto, 2006

UNA PREGUNTICA....

¿Si he muerto y no me hé dado cuenta, a quién le pregunto la hora?
¿De dónde saca tantas hojas la primavera de Francia?
¿Dónde puede vivir un ciego a quien persiguen las abejas?
¿Dime, la rosa está desnuda o sólo tiene ese vestido?
¿Por qué los árboles esconden el esplendor de sus raíces?
¿Quién oye los remordimientos del automóvil criminal?
¿Hay algo más triste en el mundo que un tren inmóvil en la lluvia?
¿Por qué se suicidan las hojas cuando se sienten amarillas?
¿Qué dice la vieja ceniza cuando camina junto al fuego?
¿Por qué lloran tanto las nubes y cada vez son más alegres?
¿Qué pasa con las golondrinas que llegan tarde al colegio?
¿Es verdad que reparten cartas transparentes, por todo el cielo?
¿Las lágrimas que no se lloran esperan en pequeños lagos?
¿O serán ríos invisibles que corren hacia la tristeza?
¿Qué pensarán de mi sombrero en cien años más, los polacos?
¿Qué dirán de mi poesía los que no tocaran mi sangre?
¿Cómo se mide la espuma que resbala de la cerveza?
¿Hasta cuándo hablan los demás si ya hemos hablado nosotros?
¿Cuántos años tiene Noviembre?
¿Qué sigue pagando el Otoño con tanto dinero amarillo?
¿Cómo se llama ese cocktail que mezcla vodka con relámpagos?
¿Por qué ríe la agricultura del llanto pálido del cielo?
¿Cómo logró su libertad la bicicleta abandonada?
¿De qué ríe la sandía cuando la están asesinando?
¿Cómo se llama una flor que vuela de pájaro en pájaro?
¿No es mejor nunca que tarde?
¿Puedo preguntar a mi libro si es verdad que yo lo escribí?
¿Amor, amor, aquel y aquella si ya no son, dónde se fueron?
Ayer, ayer dije a mis ojos ¿cuándo volveremos a vernos?
¿Se convierte en pez volador si transmigra la mariposa?
¿Entonces no era verdad que vivía Dios en la luna?
¿Cuántas semanas tiene un día y cuántos años tiene un mes?
¿Por qué viven tan harapientos todos los gusanos de seda?
¿Por qué no recuerdan los viejos las deudas ni las quemaduras?
¿Por qué los pobres no comprenden apenas dejan de ser pobres?
¿Qué distancia en metros redondos hay entre el sol y las naranjas?
¿Verdad que es ancha la tristeza, delgada la melancolía?
¿A quién le puedo preguntar qué vine a hacer en este mundo?
¿Por qué me muevo sin querer, por qué no puedo estar inmóvil?
¿Por qué voy rodando sin ruedas, volando sin alas ni plumas, y qué me dio por trasmigrar si viven en Chile mis huesos?
¿Hay algo más tonto en la vida que llamarse Pablo Neruda?
¿Por qué siempre se hacen en Londres los congresos de los paraguas?
¿Y por qué el sol es tan mal amigo del caminante en el desierto?
¿Y por qué el sol es tan simpático en el jardín del hospital?
¿Con las virtudes que olvidé me puedo hacer un traje nuevo?
¿Pero sabes de dónde viene la muerte, de arriba o de abajo?
¿Si las moscas fabrican miel ofenderán a las abejas?
¿Qué aprendió el árbol de la tierra para conversar con el cielo?
¿Sufre más el que espera siempre que aquel que nunca esperó a nadie?
¿Quién era aquella que te amó en el sueño, cuando dormías?
¿Dónde está el niño que yo fui, sigue adentro de mí o se fue?
¿Sabe que no lo quise nunca y tampoco me quería?
¿Por qué anduvimos tanto tiempo creciendo para separarnos?
¿Por qué no morimos los dos cuando mi infancia se murió?
¿Y si el alma se me cayó por qué me sigue el esqueleto?
¿Qué pesan más en la cintura, los dolores o los recuerdos?
¿Y cómo se llama ese mes que está entre Diciembre Y Enero?
¿Por qué detesto las ciudades con olor a mujer y orina?
¿Quién me mandó desvencijar las puertas de mi propio orgullo?
¿Y quién salió a vivir por mí cuando dormía o enfermaba?
¿Cómo se acuerda con los pájaros la traducción de sus idiomas?
¿En qué idioma cae la lluvia sobre ciudades dolorosas?
¿Cómo se llamam los ciclones cuando no tienen movimiento?
¿Cuál es el trabajo forzado de Hitler en el infierno?
¿Pinta paredes o cadáveres?
¿Olfatea el gas de sus muertos?
¿Le dan a comer las cenizas de tantos niños calcinados?
¿O le han dado desde su muerte de beber sangre en un embudo?
¿O le martillan en la boca los arrancados dientes de oro?
¿O le acuestan para dormir sobre sus alambres de púas?
¿O le están tatuando la piel para lámparas del infierno?
¿O lo muerden sin compasión los negros mastines del fuego?
¿O debe de noche y de día viajar sin tregua con sus presos?
¿O debe morir sin morir eternamente bajo el gas?
¿Cómo saben las estaciones que deben cambiar de camisa?
¿Verdad que parece esperar el Otoño que pase algo?

...Lo llaman Pablo Neruda
...Me llaman CALLE

14 agosto, 2006

La tierra giró para acercarnos

La tierra giró para acercarnos,
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño,
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente
llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.

...Lo llaman Eugenio Montejo
...Me llaman CALLE